Tal como comentamos en clase, en esta oportunidad intentaremos identificar las condiciones que se requieren para poder distinguir cuándo hablar de organizaciones de la sociedad civil (sean estas locales o globales) y diferenciarla de los movimientos sociales, toda vez que éstos no siempre son promovidos por organizaciones de la sociedad civil. Además, "no todo lo que se mueve es un movimiento".
En clase ya trabajamos una definición descriptiva (identificando diferentes componentes como lo son las ONG, los sindicatos, los gremios, el sector solidario, los centros de pensamiento, entre otras). También vimos la definición M. Kaldor (es un medio para meditar, comentar y negociar...), pero cuáles son las condiciones para considerar si es una organización de la sociedad civil o no lo es?
No olviden dar un ejemplo real (nacional o internacional)!.
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viernes, 8 de febrero de 2013
jueves, 31 de enero de 2013
Nuevos comentarios
Para los alumnos del primer semestre del 2013, deben navegar el blog y escoger una tema para hacer los comentarios (deben hacerse en esta entrada antes del próximo miércoles). Para ello, simplemente deben anotar fecha de publicación y título al cual se van a referir y hacer el comentario con un soporte teórico que bien puede estar relacionado con la lecturas de la sesión (también puede ser uno de las ciencias políticas).
Quien tenga dudas, me puede ubicar en la U para cualquier aclaración.
miércoles, 23 de enero de 2013
Colombia La sociedad civil: poder para trabajar por la paz1
Publicado en Revista de Desarrollo Humano
No. 25 Septiembre de 2006
http://www.worldvolunteerweb.org/fileadmin/docdb/06colom.pdf
Las iniciativas de las organizaciones sociales son ejemplo de su capacidad
para actuar y
crear acciones que las blinden frente a los hechos de los actores armados
ilegales. Es
necesario promover y divulgar las acciones locales y ampliar las alianzas
entre las
pequeñas organizaciones y aquellos actores que han cumplido un papel
estratégico
dentro del movimiento
social por la paz
La sociedad civil es entendida como el conjunto de asociaciones voluntarias
que no son parte del Estado y sin embargo ejercen alguna forma de poder social:
los partidos políticos, los movimientos ciudadanos, los medios de comunicación,
la empresa privada, los gremios, los sindicatos, las iglesias y las ONG, en
general, se consideran parte de dicha sociedad2.
En Colombia, “su mayor grado de cobertura (de la sociedad civil), de unidad
y de visibilidad se ha producido en torno a la condena de la guerra y el clamor
por la paz”3, aunque no ha sido
ese el único tema de su acción.
Aun cuando la población civil ha sido forzada al desplazamiento, víctima de
minas antipersona, de secuestros, de homicidios y de masacres, continúa
organizándose y
creando acciones que la blinden frente a los actores armados ilegales
buscando recuperar
la dignidad que la violencia les arrebata.
Pues mientras el conflicto intenta erosionar, fragmentar y debilitar la
sociedad civil afectando su capacidad de acción colectiva y la efectividad y
fuerza que ella incuba, hay
sectores y organizaciones que buscan fortalecer sus acciones desde una
lógica civilista y
no violenta.
Pero, ¿cuál ha sido el papel de las organizaciones de la sociedad civil en
el proceso de
construcción de paz en Colombia? ¿Cuáles han sido las estrategias de acción
más
efectivas para acercar
esa meta?
En realidad, los impactos que pueden identificarse como de alcance nacional
han sido
diferentes a los de alcance local. Aún se recuerdan en el país lo que
significó en los
ochenta y noventa, por nombrar algunos casos, el Movimiento por la Vida,
que luego conformaría la Red Nacional de Iniciativas contra la Guerra y por la
Paz (Redepaz); la
creación de la Comisión de Conciliación Nacional, la Asamblea Permanente de
la
Sociedad Civil por la Paz y más recientemente el movimiento de las Mujeres
por la Paz.
“El momento culminante del movimiento de la sociedad civil por la paz”,
como lo recuerda
el Informe Nacional de Desarrollo Humano para Colombia El conflicto, callejón con
salida,
fue el Mandato por la paz, la vida y la libertad, por el que cerca de 10
millones
colombianos votaron de manera afirmativa.
La iglesia católica, las ONG de paz y derechos humanos, el sector privado,
gremios y la
intelectualidad han tenido papeles estratégicos4. Un rasgo sin duda significativo que
comparten todos estos actores es su esfuerzo dirigido a la búsqueda de la
paz por la vía
de la negociación, del
diálogo o de acuerdos con los grupos armados ilegales.
Paralelamente con estos movimientos e iniciativas, que quizá han contado
con mayor
visibilidad dada la relevancia y el impacto del conflicto armado en la vida
nacional y los
vaivenes de la política nacional que sitúan este tema, también se
identifica un sinnúmero
de iniciativas ciudadanas puntuales. Se trata de proyectos, programas,
procesos y
experiencias desarrolladas por organizaciones civiles que actúan frente a
las acciones
generadas por los grupos armados ilegales para protegerse de su impacto,
reparar el
daño o para evitar que se extienda.
Desde el punto de vista local, existen numerosas experiencias que sin mucho
ruido y
quizá con la premura de resolver pacíficamente los conflictos que los
afectan día a día
generan mecanismos y acciones concretas que responden con efectividad a las
dificultades que las comunidades enfrentan. Se trata de iniciativas locales
que también
cumplen un rol central en la construcción de paz pues, como se resalta en
el INDH de
2003, una clave fundamental para superar el conflicto está en entender las
raíces locales
que lo animan, las racionalidades específicas que le dan cuerpo y las
dinámicas que lo
reproducen en lo local.
No significa que las iniciativas locales tengan mayor importancia para la
construcción de
la paz que aquellas que se debaten en el terreno de las decisiones más
generales y que
se desarrollan en la arena de la opinión pública y los sectores de poder.
El alcance del
significado de los esfuerzos locales está aún por verse. Lo que sí se puede
adelantar por
la naturaleza y capacidad que ellas despliegan es que son un bastión enorme
para
explorar nuevas
salidas y alternativas a los intentos hasta ahora buscados.
La comunidad internacional y el Sistema de las Naciones Unidas también se
han
comprometido con estas iniciativas que buscan la reconciliación. Así, por
ejemplo, lo ha
hecho el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo a través del
Banco de
Buenas Prácticas para superar el conflicto y el Programa de Reconciliación
y Desarrollo-
Redes.
Dinámicas locales y regionales
Las iniciativas locales están encaminadas a solucionar contextos complejos,
problemas
puntuales y propios de una determinada comunidad. Así su cobertura sea
reducida
porque se limita a lo local, ha sido valioso su impacto en términos de
bienestar.
Pequeñas organizaciones locales han creado sus propios espacios para poder
actuar, a
veces, en concordancia con las políticas públicas establecidas y otras de
manera
absolutamente creativa y autónoma. Así, la población se ha organizado para
defender los
derechos humanos, prevenir el reclutamiento o para buscar la resolución
pacífica de
conflictos. Exploran los alcances de la educación y la cultura para la paz
y la manera de
proteger a la infancia de un destino que no ofrezca opciones a la vida.
Reconstruyen
familias y comunidades enteras para que las víctimas retomen una vida
independiente y
económicamente viable, para que desvinculados de los grupos armados
ilegales se
reintegren a la legalidad...en fin, realizan acciones concretas que, en pequeña
escala, son
esfuerzos tangibles de construcción de paz.
Es inmenso el universo de acciones específicas que salvan vidas, reparan
daños, frenan
las acciones violentas o fortalecen las acciones colectivas y el valor
civil para
sobreponerse a ellas (ver recuadro). Todas son expresión del esfuerzo local
para resolver
una situación concreta pero, al mismo tiempo, tienen la capacidad de
incidir en las
políticas públicas locales, como ya lo han demostrado las constituyentes
municipales de
Mogotes, Tarso o Micoahumado.
Estas y muchas iniciativas más, que están aún en mora de ser rescatadas del
anonimato
y merecen tener la oportunidad de ofrecer su ejemplo a otros, dan muestra
de las
posibilidades de acción de la sociedad civil para actuar por sí misma
frente a situaciones
que atenten contra sus derechos. Así, hacerle el frente a la violencia de
diferentes formas
y trabajar por la paz han sido opciones que hasta la más pequeña comunidad
ha tenido
que afrontar.
Estas iniciativas han evidenciado que el cambio y la reconstrucción social
pueden
generarse desde iniciativas localizadas en comunidades específicas, es
decir, desde lo
micro. Por ello, puede ser de vital importancia para identificar rutas más
seguras en la
construcción de la paz que se garantice su sostenibilidad en el tiempo y se
incremente el
respaldo de la sociedad a estas acciones que, en el ámbito de lo
microsocial, pueden
develar las claves centrales para la resolución de esta violencia de tan
larga duración.
Si bien se reconoce el papel desde lo micro, ello no significa que se deba
reducir su
acción a este ámbito. Al contrario, se trataría más bien de darle
continuidad a sus
acciones y lograr una mayor cobertura de las mismas para llegar a las
transformaciones
estructurales que
establezcan barreras civilistas al conflicto.
En este sentido, si las estrategias implantadas son una enseñanza en la
construcción de
la paz y generan un impacto en términos de bienestar, es clave trabajar
para ampliar su
incidencia tanto a
través del territorio nacional como en el tiempo.
Algunas recomendaciones
Dada la relevancia de las iniciativas locales en la reconstrucción social
es oportuno
destacar su papel y establecer la necesidad de consolidar ese esfuerzo
local y configurar
redes solidarias que puedan constituirse en sociedad civil activa. Para
esto es clave
establecer alianzas entre los distintos actores sociales con la perspectiva
de fortalecer las
salidas civilistas a la violencia y el tejido organizativo social que las
impulsa.
Ampliar el acceso a la información y al conocimiento sobre las diferentes
experiencias que
incrementan la efectividad de las organizaciones de la sociedad civil es
una de las
maneras de generar procesos mucho más incluyentes que se reflejen en una
mayor
cobertura e impacto social. De esta forma, las comunidades locales deben
ser tomadas
en cuenta tanto en la divulgación de sus acciones contra el conflicto como
en las
oportunidades de
entrenamiento y capacitación para el fortalecimiento de la sociedad civil.
Además, para llevar las prácticas locales y regionales un paso más allá y
hacerlas
sostenibles es importante fortalecer el tejido organizativo social de modo
que, de acuerdo
con las múltiples opciones que ofrece la ya de por sí amplia y compleja
variedad de
acciones, se exploren nuevas vías y se amplíen los resultados de sus
acciones.
La divulgación de acciones constructoras de paz, de reconciliación y
desarrollo estimula a
las comunidades a desarrollar sus propias iniciativas y es un motor para
comunidades con
características similares que aún no han encontrando la manera de enfrentar
su realidad o
que no están
concientes de su poder.
Es clave encaminar los esfuerzos para incrementar la capacidad de sectores
concretos de
la sociedad civil y transformar constructivamente los conflictos locales,
desplegar acciones
solidarias con los sectores afectados y allanar el camino de la
reconciliación.
Un mayor conocimiento sobre las posibilidades de acción sirve para aumentar
los lazos
entre las redes locales, regionales y nacionales y, a su vez, genera una
mayor interacción,
clave para el fortalecimiento de la sociedad civil como poder nacional.
La consolidación de una interlocución directa entre estas iniciativas y el
Estado ayudaría,
también, a la sostenibilidad de estas acciones locales.
Para que un movimiento social por la paz aumente su efectividad
probablemente necesita
desarrollar alianzas y acciones coordinadas para potencializar aquellas
áreas en donde
los diferentes actores se complementan. Eso permitiría, además de evitar
duplicidades
que no contribuyen efectivamente a sumar esfuerzos, a superar desconfianzas
que pueden surgir cuando se confrontan puntos de vistas y estrategias
diferentes aún cuando
éstas apunten a la construcción consensuada de la paz.
“El desconocimiento o, incluso, el recelo abierto entre sectores muy
diferentes como lo
son las organizaciones de la sociedad civil (OSC), los medios de
comunicación, la
academia, etc. constituyen una barrera que dificulta identificar ventanas
de oportunidad en
las múltiples alianzas posibles”5.
Para quienes buscan soluciones efectivas a los conflictos colombianos es
claro que hay
que actuar por encima de las diferencias y lejos de personalismos. El
objetivo debe ser
fortalecerse y organizase eficientemente.
Para ampliar cada vez más la cobertura y el impacto de las acciones
colectivas por la paz,
la sociedad civil deberá enfocarse en reducir la fragmentación y actuar más
fortalecida en
la búsqueda de un
objetivo común que, a estas alturas, es un anhelo nacional.
1
Este artículo fue publicado en la edición Nº 18 de “Hechos
del Callejón”. Esta revista del PNUD-Colombia, busca hacer un
seguimiento
al conflicto colombiano teniendo en cuenta la perspectiva del Informe Nacional
de Desarrollo Humano: El
conflicto,
callejón con salida. Ver http://indh.pnud.org.co
2
PNUD. Informe Nacional de Desarrollo Humano para Colombia
2003: El conflicto,
callejón con salida. Bogotá:
El
Malpensante, 2003, p. 447.
3 Ibid. p. 447
4 Ibid. p. 448.
5
Herbolzheimer Flamtermesky, Kristian. “Diplomacia
ciudadana en conflictos armados: el caso de Colombia”. Universitat
Autònoma de Barcelona,
Noviembre 2004.pag 7.
Acciones para construir paz
Estos
son sólo algunos ejemplos de acciones e iniciativas de la sociedad civil en la
construcción
de la paz:
Por
sus esfuerzos en defensa de los derechos humanos la Diócesis de Quibdó
ganó
el Premio Nacional de Paz 2005;
El Cine Club La Rosa Púrpura
del Cairo, iniciativa de comunicación para la paz y
la
convivencia
a través de la recuperación del espacio público en Montes de María;
La Ciudad Interactiva de los Derechos y
Deberes de la Niñez, proyecto de
educación
para la paz y la convivencia que con el respaldo de UNICEF, el
Gobierno
Municipal y Diakonia para la PAZ forma a los pobladores de Montes de
María
en derechos y deberes de la niñez;
Objeción de Conciencia, iniciativa de la Iglesia Cristiana Menonita de apoyo
psicosocial
para la prevención del reclutamiento en Toluviejo, Zambrano y San
Ofre
(Sucre);
Asamblea Permanente de la Sociedad Civil
por la Paz, asamblea constituida por
varias
organizaciones sociales y ciudadanas que gestiona pactos de no agresión y
acuerdos
humanitarios.
el Centro de atención
especializada para jóvenes desvinculados,
proyecto de la
Fundación
Hogares Claret en Santander para atender a niñas, niños y jóvenes
excombatientes;
Acompañamiento a indígenas reclusos, proyecto creado por la Asociación de
Cabildos
I
sábado, 15 de diciembre de 2012
Semana clave para el parque Santurbán en Santander
Por: FéLIX LEONARDO QUINTERO |
El lunes se discutirá la posible aprobación de la propuesta de la reserva.
Los once miembros del consejo de la CDMB, incluidos el ministro de Medio Ambiente, Juan Gabriel Uribe, y el gobernador de Santander, Richard Aguilar, se reunirán desde las 9 a.m. para discutir la posible aprobación de la propuesta que incluye en un parque 10.980 hectáreas de un ecosistema de páramo, subpáramo y bosque andino. Para lograr la aprobación del Parque, se requieren seis votos de los once consejeros.
Aunque en un principio se daba como un hecho la aprobación unánime de la iniciativa de la CDMB, avalada por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, en los últimos días las divergencias entre los consejeros podría truncar la pronta declaratoria.
Julio Acelas, director de la Corporación Observatorio Ciudadano, critica la reducción del Parque en el que en un primer concepto del Instituto Humboldt, el 12 de octubre del 2010, había propuesto un área de 12.267 hectáreas.
"Todo es producto de los intereses perversos que se manejan por los títulos mineros en la zona de páramo. Cómo se explica que en una segunda propuesta, en diciembre del 2010, se pidió excluir 1.178 hectáreas y un año después piden eliminar otras 167. La reducción es una masacre ecológica", agrega Acelas.
"El problema de la CDMB es que ha sido penetrada por la clase politiquera de Santander", dice Jairo Puentes Brugés, decano de la facultad de Química Ambiental de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga.
Carlos Alberto Suárez, subdirector de Evaluación y Control Ambiental de la CDMB, asegura que los estudios comenzaron con el análisis de 20.910 hectáreas, pero por presencia de títulos mineros y terrenos con actividad agrícola y agropecuaria se redujeron las hectáreas.
"Se redujo el área para evitar algún problema de demanda contra la categoría de Parque Natural Regional, donde no puede haber ningún tipo de exploración y explotación minera", manifiesta Suárez.
Félix Leonardo Quintero
Corresponsal EL TIEMPO
Bucaramanga.
http://www.eltiempo.com/colombia/oriente/proteccion-del-paramo-santurban_12452792-4
domingo, 25 de noviembre de 2012
Compartimos artículo publicado en El Tiempo
25 de noviembre de 2012
Gobierno y Farc acuerdan mecanismos de participación de sociedad civil
http://www.eltiempo.com/politica/gobierno-y-farc-acuerdan-mecanismos-de-participacion-de-sociedad-civil_12399846-4
En comunicado conjunto, convocaron a un foro sobre desarrollo agrario que se hará en diciembre
Según el comunicado, en esta primera ronda de negociación en La Habana, los delegados del Gobierno y las Farc acordaron convocar a un foro de Política de Desarrollo Agrario Integral (Enfoque Territorial), que se celebrará en Bogotá los días 17, 18 y 19 de diciembre próximo.El objetivo de este encuentro será “que la Mesa reciba insumos y propuestas provenientes de la participación ciudadana de utilidad para la discusión del primer punto de la Agenda”, que es precisamente la política agraria.
Igualmente, las partes le pidieron a la Organización de Naciones Unidas en Colombia y al Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz de la Universidad Nacional que hagan la convocatoria y que a su vez “sirvan de relatores de los debates y de las conclusiones que se entregarán a la Mesa de Conversaciones el 8 de enero de 2013”.
El documento también anuncia que pronto será dada a conocer la página web del proceso.
Este es el texto completo del comunicado
COMUNICADO CONJUNTO # 5
La Habana, 25 de noviembre de 2012
Las delegaciones del Gobierno de la República de Colombia y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, informan que:
En cumplimiento del Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, han convenido poner en marcha el primer espacio de participación de la Mesa de Conversaciones, mediante la convocatoria del Foro denominado Política de Desarrollo Agrario Integral (Enfoque Territorial), en la ciudad de Bogotá los días 17, 18 y 19 de diciembre próximo.
Esto, con el objetivo de que la Mesa reciba insumos y propuestas provenientes de la participación ciudadana de utilidad para la discusión del primer punto de la Agenda.
La Mesa de Conversaciones le ha pedido a la Organización de Naciones Unidas en Colombia y a la Universidad Nacional – Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz que convoquen, organicen y sirvan de relatores de los debates y de las conclusiones que se entregarán a la Mesa de Conversaciones el 8 de enero de 2013.
En los próximos días entrará en funcionamiento la Pagina Web de la Mesa de Conversaciones.
viernes, 16 de noviembre de 2012
viernes, 9 de noviembre de 2012
UN TRABAJO POR JÓVENES PARA JÓVENES
Por: John Alexander Muñoz V.
Entrevista con Cindy García Buitrago, estudiante de Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia. Ella es fundadora de la Organización Ambiental: Escuela de Pensamiento Ambiental "Amoq Pacha", ubicada en la localidad de Tunjuelito.
Cuando queremos ser parte de la sociedad civil es nuestro deber participar de forma activa por medio de iniciativas que tengan como objetivo informar y sensibilizar a la población sobre las necesidades existentes. La escuela de pensamiento "Amoq Pacha" es un ejemplo de cómo los jóvenes podemos participar activa y voluntariamente en una organización no gubernamental, con el fin de transformar problemas de nuestro barrio, localidad o ciudad, generando cambios a nivel local que pueden transcender a esferas globales. Para ello se requiere un trabajo en red.
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