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lunes, 14 de mayo de 2012

LOS INDIGNADOS: LA VOZ DEL PUEBLO



Yelitza Mideros

La caída del mercado bursátil en Estados Unidos y su contagio en Europa, trajo efectos que hoy por hoy son evidentes en varias economías de todo el mundo. Adicionalmente, “la tecnología y la explosión demográfica han significado un factor determinante en el desarrollo de la economía y el quehacer político internacional, provocando la nueva realidad”[1], haciendo referencia a la transformación de las telecomunicaciones y la informática a niveles nunca imaginados, sumado el crecimiento  de la población mundial.  Como consecuencia de esta serie de situaciones nace en España los “Indignados” el 15 de mayo de 2011, un movimiento formado por un grupo de personas  en su mayoría jóvenes desencantadas con la política,  cansados del bipartidismo , de la falta de  oportunidades de empleo y de la crisis económica que atraviesa España.

El grupo está conformado por amas de casa, jubilados, desempleados, profesionales, revolucionarios, intelectuales, seguidores de equipos de fútbol, cantantes y demás, que bajo el lema “Democracia Real Ya” salen a protestar en Islandia, en Egipto y poco a poco se va esparciendo por el norte de África en lo que se dio en llamar la Primavera Árabe (http://sur.infonews.com/notas/el-american-way-de-la-indignacion).
Desde sus primeros días, el movimiento de los indignados tuvo razones para manifestar su inconformidad, por eso muchos salieron a las calles y plazas de la ciudad, pero el gran interrogante es ¿este movimiento, al lograr trascender las fronteras con su protesta, mantiene sus causas?
El mundo de la conectividad ha sido utilizado por este movimiento para demostrar su indignación, a través de las redes sociales ha logrado convocar a miles de españoles residentes en países extranjeros para apoyar a los miles de “indignados” españoles que se reúnen en las principales ciudades de España; logrando así congregar indignados en Alemania, Francia, México, Brasil, Estados Unidos, Argentina, Perú, Portugal, Dinamarca, Estocolmo, Oslo, Helsinki, Inglaterra y demás países. Esto demuestra que “con las redes sociales el ciudadano ya no es un sujeto pasivo sino activo”[2].
Como lo afirma sociólogo francés Alain Touraine, quien plantea los movimientos sociales como acciones colectivas organizadas  y emprendidas en oposición a un antagonista social, es decir, los nuevos movimientos sociales no apuntan directamente al sistema político, más bien intentan constituir una identidad que les permita actuar sobre sí mismos y sobre la sociedad  (Touraine, A; 1997). http://148.206.53.230/revistasuam/iztapalapa/include/getdoc.php?id=622&article=634&mode=pdf)
Unos meses después de la primera demostración de indignación, se ve cómo su fuerza sigue en  aumento. Millones de personas se unen para protestar por la crisis económica que vive el mundo, y el espacio se amplia a jóvenes de otras nacionalidades como neoyorkinos, guatemaltecos, entre otros. Por otra parte, los indignados americanos “No apuntan a la clase política, denuncia los abusos de las grandes corporaciones, la creciente desigualdad económica, las guerras, y exige una solución a la crisis que dejo a millones sin empleo ni vivienda. La protesta, que comenzó con pocos participantes en Wall Street, extiende a millones de personas a través de las redes sociales”[3].
Sin embargo, en muchas ciudades del mundo se han considerado estas protestas como ilegales, debido a que “se han pronunciado en días de reflexión previos a las elecciones municipales  y sus acampadas son actos ilegales", aseguró el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz,  pero los  integrantes no se dan por vencidos y continúan luchando como lo afirma Stéphane Hessel y su “Indignaos”, “sólo han rescatado de aquel pasado los valores intrínsecos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948: “Estos principios y valores los necesitamos hoy más que nunca”[4]”. (http://www.caracol.com.co/noticias/internacional/los-indignados-en-espana-vuelven-a-las-manifestaciones-en-su-primer-aniversario/20120512/nota/1686975.aspx)
Adicionalmente, se ha logrado vincular a organizaciones de la sociedad civil  como ONG, asociaciones, agrupaciones (pacifistas, feministas, ecologistas), etc., buscando apoyo a sus motivos y así lograr  mayor presión en todos los gobiernos. Es importante tener en cuenta que la sociedad civil global es un espacio en el cual los individuos negocian, debaten, luchan o llegan acuerdos entre sí y con los centros de autoridad económica y política (Kaldor, 2009, 44). Con relación a lo mencionado anteriormente, los partidos políticos españoles están buscando incluir en sus propuestas las demandas de los indignados con la creación de empleos, las disminución  de los impuestos dirigidos a la banca, sin embargo al otro lado del mundo (Norte América) es mucho más reducido este espacio; los sindicatos  han dado su apoyo político y material, y el presidente Obama los ha escuchado y les ha dado su total apoyo, reconociendo que hubo  movimientos que han perjudicado a millones de seres humanos.
Uno de los grupos  más importantes que han tomado partida dentro de las protestas, se encuentra el denominado “Juventud Sin Futuro” compuesto por jóvenes españoles, que como lo indica hace referencia al desempleo del país el cual alcanza el 40% y quizás séanlas nuevas generaciones  los más perjudicados, debido a importantes recortes en el presupuesto a la educación, lo que ensombrece aún más su futuro.
Ahora bien, la sociedad civil ha desarrollado en las últimas décadas un conjunto de iniciativas informales de control de la legalidad de las acciones de gobierno, que no busca cuestionar el contenido de las políticas públicas sino simplemente supervisar que las acciones y decisiones gubernamentales se ajustan al debido proceso y respetan las garantías constitucionales. (Enrique Peruzzotti, 2008). En un acercamiento a la realidad, Peruzzotti cataloga a los movimientos como un actor cívico  que demandan rendición de cuentas o accountability social, entendido como  conjunto diverso de acciones e iniciativas civiles orientadas alrededor de demandas de accountability legal. Los indignados forman parte de esta definición, observado  en la preocupación  existente por el mal funcionamiento que han tenido las instituciones representativas, es por esto que este movimiento  busca un fortalecimiento de los mecanismos de control de legalidad de los funcionarios públicos. (http://www.agn.gov.ar/CTRC/Documentos%20CTRC/PERUZZOTTI%20II.pdf)
Para finalizar,  Colombia no se quedo atrás, en octubre del año pasado aproximadamente 70 "indignados", en su mayoría colombianos y unos pocos extranjeros residentes en Bogotá, se concentraron en el Parque Nacional de la capital para reclamar una regeneración del sistema democrático y económico. Así  lo afirma Jorge Reyes, un colombiano de 61 años "Tengo una enorme felicidad en el corazón porque por primera vez en la historia del planeta la humanidad entera levanta su voz de protesta contra un poder dominante que nos ha mantenido adormecidos y que es el responsable de la actual crisis económica a nivel mundial”.
Al terminar este día no se logro llevar a cabo la manifestación de forma pacífica como se ha establecido mundialmente, desafortunadamente varios grupos desconocidos destrozaron establecimientos e incendiaron automóviles.
Entonces, sabiendo que los indignados son un movimiento pacífico que busca un cambio radical de mediano y largo plazo, cabe preguntarnos ¿Si los colombianos podremos unirnos a este grupo en búsqueda de una Democracia Real YA tanto en nuestro país como  a nivel mundial?

Lo que leo
Lo que escucho
Lo que  veo


[1] http://noticias.aollatino.com/2011/10/23/indignados-movimiento-historia/
[2] http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110520_espana_protestas_analisis_wbm.shtml
[3] http://noticias.aollatino.com/2011/10/23/indignados-movimiento-historia/
[4] http://hispre.wordpress.com/soberania/los-indignados-en-la-historia/

Accountability como generador de eficiencia en la Responsabilidad Social Empresarial



Dayanna Hochmuth
A través de la historia, las organizaciones de la sociedad civil (OSC) buscan influir en la toma de decisiones de los Estados. El caso colombiano no es la excepción. Aquí se han tenido profundos problemas de exclusión (para abordar problemas como la pobreza y el desarrollo). Algunos actores intentan paternalismos tardíos, y con políticas privadas intentan generar procesos de integración de la sociedad.
Es por esto que la responsabilidad social empresarial (RSE) según el Instituto ETHOS, Brasil: "Es el compromiso de las empresas de contribuir al desarrollo económico sostenible, trabajando con los empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en general para mejorar su calidad de vida” (http://www.andi.com.co/cajadeherramientasrse/dequesetrata.aspx?mnu_id=16). Las empresas realizan proyectos de RS  con el objetivo claro de ganar, aumentar o mantener una reputación o imagen corporativa, y a través de la RSE, y lo hacen de manera voluntaria. Como lo demuestra Alejandro Pulido y Pedro Ramiro citando al gerente de RSE de la ANDI a decir que: “Si yo, como empresa, contrato mi propia minoría étnica, mi propia comunidad de ciegos, mi propia escuela… a la final no estoy haciendo nada. Si contrato cualquier comunidad para exhibirla ante los medios de comunicación, y además le hago marketing a esta situación, esto no sirve”.
Es importante tener en cuenta que para que la RS sea totalmente efectiva es necesario trabajar arduamente desde las empresas nacionales y multinacionales, sociedad civil, el Estado hasta el mismo individuo para que los proyectos que se pretenden desarrollar sea una transformación verdadera, que ayude a solventar las necesidades de los ciudadanos, eliminando a su vez la relación costo beneficio que se efectúa en el momento de realizar los  planes de RS, relación que hoy en día todavía la podemos encontrar tanto en instituciones privadas como las estatales. Para esto es importante preguntarse ¿Qué medidas se deben adoptar para hacer eficaz y confiable el proceso de Accountability de la RSE?
Un instrumento importante de la RS se encuentra en el Pacto Mundial (Global Compact), por medio del cual las Naciones Unidas proponen 4 objetivos claros para el buen desarrollo de la RS, entre los que se encuentran en primera medida el respeto por los Derechos Humanos, seguido por el respeto y la conservación del Medio Ambiente, fomento de estándares laborales, y finalmente la lucha contra la corrupción (http://www.pactoglobal-colombia.org/quees.html).
Lo anterior implica que aunque es un pacto de carácter internacional, este no es vinculante jurídicamente para los Estados o miembros que hacen parte del mismo. Es voluntario y si bien hay algunos instrumentos para adelantarla, cada compañía, organización o Estado es libre de seguir el instrumento que considere más pertinente para su organización.
Sin embargo, al no poseer un carácter vinculante legalmente, grandes son los avances que se han realizado en la temática de RSE, como por ejemplo en la coyuntura de la Unión Europea se creó el Libro Verde por medio del cual se pretendía promover la RSE y sobre todo aumentar los procesos éticos y transparentes de las iniciativas de RS realizadas. Y por otro lado en Alemania, a través de una página web, se informa a la sociedad acerca de las prácticas llevadas a cabo por las empresas en materia de RS.
De otro lado, el gobierno también actúa dentro del marco de la RS, generando respuestas para los ciudadanos a las necesidades y problemas que se han puesto en la agenda política, esto implica que si los gobernantes responden efectivamente a estas necesidades a través de la creación de políticas públicas positivas, el gobierno de turno comienza a tener altos índices de confiabilidad y legitimidad entre el electorado. Lo cual a su vez puede generar efectos positivos y negativos según el cumplimiento de los 4 objetivos anteriormente mencionados, y en esta realización se puede ver el análisis de los dos efectos; debido a que sí hay una buena implementación de las políticas, el gobierno logrará tener esa legitimidad que necesita ante la población, de lo contrario surgirá un sentimiento de desconfianza e inestabilidad política que se empezara a generar desde la sociedad civil.
Ahora bien, en el contexto colombiano, existen avances e iniciativas que son aportadas desde las OSC en materia de RSE como por ejemplo el de Confecamaras, el cual pretende incentivar la ejecución de programas de RS en las medianas y pequeñas empresas; otra iniciativa surge desde la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) la cual se encuentra inscrita en el Global Compact; diferentes empresas privadas realizan proyectos de RSE encaminados a cumplir los objetivos del Pacto Mundial como por ejemplo mediante la creación de fundaciones. Y otro ejemplo se puede encontrar en la iniciativa de Confecoop, la cual mediante la integración cooperativa, promueve el desarrollo sostenible del país incidiendo en la elaboración y conducción de políticas públicas basadas en valores como el humanismo, transparencia, calidad, entre otros.
De este modo al igual que las empresas y el Estado las OSC tienen como objetivo de RS, parafraseando a José Ernesto Ramírez y a Juan Carlos Seguro, comprometerse desde dos ópticas, la primera generando espacios de discusión acerca de sus necesidades o problemas sociales desde su voluntariado, y segundo forjando la responsabilidad normativa y moral bajo el proceso de rendición de cuentas, teniendo en cuenta que son “causantes y receptores de impactos negativos y positivos” (José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Segura, 2005. “Las perspectivas de las organizaciones sociales para cambiar el actual panorama instrumental de la responsabilidad social empresarial en Colombia”; en OPERA, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, pp. 117).
En los párrafos anteriores se distinguió el accionar de los actores como el Estado, la sociedad civil y las empresas en materia de RS bajo un esquema voluntario, basadas en los principios del Pacto Mundial. Ahora se abordará el marco normativo que se desarrolla bajo el concepto de accountability, y para esto siguiendo la línea del contexto colombiano, se tiene como antecedente reciente que en el año de 2007 se realizó un proyecto de ley impulsado por el partido político MIRA con el objetivo de “hacer obligatoria para las empresas la publicación de informes anuales de RS”.
 Lo que implica que se haga legal el proceso de accountability de RS, se refiere a la manera de cómo los 3 actores que hemos venido trabajando se vinculan jurídicamente a un proceso de rendición de cuentas de las prácticas que se generan en dentro del marco de la responsabilidad social, dando a conocer a los ciudadanos en general “los impactos ambientales, sociales, económicos y financieros de las actividades de las compañías, así como de las políticas laborales y las políticas en materia de RSE” (Alejandro Pulido y Pedro Ramiro. “La responsabilidad social corporativa de las multinacionales españolas en Colombia”, en AGO.USB, Vol 10, No. 1, Medellín, pp. 123). Esto con el fin de obtener información veraz y efectiva de los proyectos de RS que son emprendidos por las diferentes empresas nacionales o multinacionales, por el Estado o por la sociedad civil.
Es así como se puede decir que las acciones que se deberían considerar y llevar a cabo para generar un eficaz proceso de accountability tienen en primera medida que responder a las necesidades y problemas sociales que se enfrentan en la sociedad, haciendo un análisis efectivo de la coyuntura del país, es decir tomando en cuenta aquellos problemas sociales que tienen arraigos antiguos y aquellos problemas sociales que se han desatado como consecuencia de una nueva era. Por otro lado, la respuesta a dichos problemas sociales se puede hacer mediante un trabajo de RS que involucra a las empresas continuando con los procesos mínimos relacionados con la ley y avanzando en otros que no necesariamente tienen que ser legales pero que sí apuntan a las metas del Pacto Mundial; de igual forma las OSC, EL Estado y la sociedad civil en general tienen que actuar en este marco generando bases o principios con el fin de que la defensa de sus intereses y libertades sean adquiridas como un plus en el desarrollo de las prácticas empresariales de RS. Por esto, es indiscutible la idea de que el Estado colombiano genere una vinculación legal a las empresas para que estas hagan efectivo el proceso de rendición de cuentas a la ciudadanía.
Haciendo énfasis en la actuación de la sociedad civil en materia de la RS, es importante tener en cuenta el argumento de José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Guerra, quienes dicen que: “el aceleramiento de la modernización, acumula cada día nuevas exigencias a la ciudadanía y sus organizaciones, presión que sin duda coloca a esa sociedad civil ante la responsabilidad social de asumir los gastos y retos del presente, incluso sin haber terminado de resolver los estructurales”. (José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Segura, 2005. “Las perspectivas de las organizaciones sociales para cambiar el actual panorama instrumental de la responsabilidad social empresarial en Colombia”; en OPERA, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, pp. 108).
Como resultado de lo anteriormente expuesto, las OSC plantean la idea de apropiarse de sus objetivos que vendrían siendo los mismos del Pacto Mundial, a razón de conseguir una mejor actuación de las empresas en el momento de desarrollar los proyectos de RSE. Respecto a lo anteriormente planteado, es importante debatir acerca de: ¿cómo las OSC trabajan conjuntamente por el mejoramiento de las RSE?

BIBLIOGRAFIA:

Alejandro Pulido y Pedro Ramiro. “La responsabilidad social corporativa de las multinacionales españolas en Colombia”, en AGO.USB, Vol 10, No. 1, Medellín, pp. 107-134

José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Segura, 2005. “Las perspectivas de las organizaciones sociales para cambiar el actual panorama instrumental de la responsabilidad social empresarial en Colombia”; en OPERA, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, pp. 97-119

Rafael A. Araque Padilla y María José Montero Simo. “La preocupación de la sociedad por la actuación empresarial” capítulo I en: “La responsabilidad social de la empresa a debate”. Icaria editorial, Barcelona, 2006.

Jorge Hernán Cárdenas. “La responsabilidad social empresarial en el contexto colombiano”. En: “La responsabilidad social empresarial como generadora de valor”. Centro colombiano de Responsabilidad empresarial. Fundación Codepsa. Bogotá, 2005.

domingo, 6 de mayo de 2012

Sociedad Civil, un acercamiento a la Paz


Por: Laura Juliana López
La paz en Colombia, ha sido un objetivo en común de los diferentes gobiernos desde los años 60 y un anhelo de la ciudadanía. El conflicto armado colombiano ha afectado a la población con desplazamientos forzados, muertes, atentados, entre otros actos. Hasta ahora se han realizado esfuerzos militares y procesos de negociación gubernamental, pero el conflicto persiste.
Algunas Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) se han preocupado por consolidar la paz en Colombia y han buscado el apoyo de organizaciones internacionales para mediar en los procesos de negociación. En términos concretos la Sociedad Civil Global busca una solución pacífica del conflicto armado. Esto es una negociación política. Por ello cabe preguntarse: ¿qué relevancia tienen las acciones de la Sociedad Civil para conseguir la paz en los procesos de negociación con los grupos insurgentes?
Aquí se sostiene que la sociedad civil colombiana ha participado con altibajos en los procesos de construcción de la paz. Ha logrado la atención de los gobiernos, de los grupos insurgentes y, en general, de la población colombiana. No obstante, las coyunturas políticas y sociales en el país han sido un factor determinante para limitar o permitir la participación de la sociedad civil. Por ejemplo, en la década del noventa, el presidente Gaviria declaró la guerra integral a los grupos irregulares y, la sociedad civil propuso la paz integral en contraposición a dicha iniciativa que prohibía cualquier mediación o diálogo entre los grupos de la sociedad civil y los grupos insurgentes. Esta propuesta fue acogida por algunos grupos guerrilleros que decidieron invitar a la sociedad civil a participar en las negociaciones de paz. En realidad, ello representó un gran paso, al involucrar a más actores en el proceso y considerar una negociación, pero no rindió frutos de largo plazo.
Por otro lado, como resultado de una iniciativa ciudadana, denominada el “grupo de garantes” que buscaba avanzar en los diálogos de paz con el gobierno, el entonces presidente Álvaro Uribe autorizó, en septiembre del 2005, la salida de la cárcel del líder guerrillero Francisco Galán. Se adelantaron algunos acercamientos y el diálogo (en el que participaron: Comisión de paz de la iglesia, mandatarios regionales, Comisión de conciliación, sindicalistas, entre otros), que tuvo lugar en Colombia y Cuba, posibilitó discusiones en materia de obstáculos percibidos por las partes, la lucha conjunta contra el narcotráfico como factor que puede entorpecer los procesos de diálogo y, se programaron algunas reuniones posteriores. Este acontecimiento deja en evidencia, que las organizaciones de la sociedad civil tienen la capacidad para conectar a las partes para que estas lleguen a establecer mesas de negociación y discusión.
En aquella ocasión se adelantó una negociación integrativa, donde cada una de las partes tuvo que hacer algunas concesiones para obtener beneficios futuros en aras de una salida negociada del conflicto. Algunos frentes guerrilleros se desmovilizaron, otros han hecho intercambios humanitarios y se posibilitó la reinserción civil de los desmovilizados guerrilleros. Hoy diferentes organizaciones de la sociedad civil colombiana siguen trabajando en la búsqueda de la paz como propósito nacional a pesar de no tener una participación directa.
Es importante que las organizaciones de la sociedad civil colombiana evalúen sus capacidades y consideren nuevas fórmulas para participar en la búsqueda de la paz, pues por ahora el Estado las mantiene al margen de procesos directos. No obstante, ellas han sido exitosas no solo en acciones humanitarias para sopesar los efectos devastadores del conflicto sino que también han logrado introducir temas en la agenda socio-política. Hoy, para toda la sociedad es más evidente que la búsqueda de la paz, es un problema que nos concierne a todos los colombianos y por ello algunas fundaciones empresariales ya se encuentran trabajando en la mitigación de causas y otros grupos de la sociedad civil adelantan trabajo de advocacy y tejen redes transnacionales con el mismo propósito. Los estudios de cuan rentable puede ser la paz, son foco de interés para agentes como en Banco Mundial, que dedica inmensos recursos para desarrollar proyectos en este sentido. Recientemente estuvo en Colombia, el Secretario General de la ONU, como muestra del interés mundial por encontrar salidas para solucionar el conflicto interno colombiano.
Bibliografía:
·         Carlos Fernández, Mauricio García y Fernando Sarmiento, Movilización por la Paz en Colombia, Controversia Número 49.
·         Jean L. Cohen y Andrew Arato. Los Movimientos Sociales y la Sociedad Civil
·         Jesús Antonio Bejarano. Sociedad Civil, cooperación y movilización por la paz en Colombia.
·         La sociedad Civil: poder para trabajar por la paz. Consultado en: http://www.worldvolunteerweb.org/browse/countries/colombia/doc/la-sociedad-civil-poder.html
·         Robert O´Brien Los organismos Económicos Internacionales y la Sociedad Civil Global.
·         Willam Ortiz, Sobre la paz y los diálogos. Consideraciones sobre el papel de la sociedad civil.


martes, 24 de abril de 2012

Comercio Justo: la alternativa para el desarrollo social en el comercio internacional


Andrés Gómez Avendaño


En el contexto de un mundo globalizado, asociado a la concentración de la riqueza debido al monopolio del mercado por los países del norte, la explotación de la mano de obra, la exclusión del primer eslabón de la cadena productora, la distorsión de precios, y de la pérdida de la calidad en la lucha por bajar los precios y un excesivo consumismo, surgen contradicciones sociales que han dado paso a otro tipo de producción y distribución más conveniente para los pequeños productores, la cual toma en cuenta no solo los valores económicos, sino también los sociales y los relacionados con el medio ambiente, en este punto es conveniente preguntar sobre ¿Cuáles son las condiciones o mecanismos necesarios para que los beneficios del comercio internacional y el desarrollo sustentable se extiendan a toda la población del planeta?
Una respuesta factible se empezó a formar desde hace algunas décadas por medio de un tipo de comercio alternativo: el Comercio Justo. Este sistema se muestra como una vía para crear lazos directos entre los productores del sur y los consumidores de los países desarrollados mediante el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca mayor equidad en el comercio internacional contribuyendo al desarrollo sustentable,  al proporcionar mejores condiciones comerciales a los productores y trabajadores marginados, especialmente en el sur. Las organizaciones de Comercio Justo, apoyadas por los consumidores, están enfocadas activamente en apoyar a los productores, sensibilizar y desarrollar campañas para conseguir cambios en las reglas y prácticas del comercio internacional convencional[1].
El Comercio Justo,  surge de la voluntad de poner en marcha el ideal de los países productores del sur: “comercio, no ayuda” (trade, not aid), concepto que nació en la Comisión de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) en la década del 60, donde se pedían relaciones más justas en el ámbito del comercio internacional que les permitieran un desarrollo más autónomo, para reducir las  políticas ayuda internacional. Más en el sentido de lograr una verdadera cooperación y alcanzar el desarrollo de los países en déficit. También, en 1964 surge la primera organización de Comercio Justo: Oxfam y, la primera importadora de Comercio Justo, Fair Trade Organization.
Este movimiento utilizó diferentes formas de acción, tales como, campañas de sensibilización sobre la inequidad en el comercio internacional para los agricultores, cartas de protesta y apoyo que llegaban a las mesas de negociación de los diferentes países, la creacion de espacios para vender productos agrícolas a un precio que le permitía  al productor tener ganancias sobre su trabajo, las primeras ventas fueron a través de catálogos, iglesias y organizaciones de solidaridad. Sin embargo, utilizaron otro medio de acción que fue la prima social para los productores, lo que les permitía invertir en el desarrollo social y si los precios en los mercados caían, tenían un ingreso seguro.
También existe una Organización Mundial del Comercio Justo que establece una serie de criterios que deben ser cumplidos por las organizaciones que trabajan en Comercio Justo dentro de los cuales están:  la creación de oportunidades para productores con desventajas económicas, transparencia y responsabilidad, prácticas comerciales justas, pago de un precio justo, asegurar ausencia de trabajo infantil y trabajo forzoso, compromiso con la no discriminación, equidad de género y libertad de asociación y respeto por el medio ambiente entre otros.
No obstante, la fuerza del comercio justo consiste, en primer lugar, en crear nuevas relaciones sociales entre los productores del sur y los compradores del norte. Relaciones que presentan una significativa innovación para las redes internacionales que forman parte de la actividad del comercio justo. Y este vínculo internacional hace que el comercio justo no se limite a espacios de mercado alternativos respecto al mercado convencional, sino también procura desarrollar un papel de denuncia y de sensibilización a través de la participación y la promoción de campañas internacionales para la defensa de los derechos de los trabajadores.
La característica del comercio justo nace básicamente en el encuentro de tres nuevos sujetos: el productor del sur, el facilitador que no es precisamente un mediador (lo que se intenta es reducir los intermediarios para darle mayor ganancia al productor) y el consumidor responsable los cuales forman parte de una red. Sin embargo, no sólo las organizaciones de productores, de consumidores, los importadores, los organismos de etiquetado, las tiendas y distribuidores de productos de comercio justo, sino también prestadores de servicios relacionados a una red de alianzas con fundaciones, organizaciones no gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, movimientos religiosos, sindicatos, asociaciones ambientalistas del sector privado y la academia como se evidencia en Chile (http://www.comercio-justo.cl/es/apariciones-en-prensa/radio-usach-entrevista-g-wijnant-29-de-marzo-de-2012/.)
Estas organizaciones forman redes de Comercio Justo, como por ejemplo, The International Fair Trade Association (IFAT), y tiene miembros en África, Asia, Europa y Latinoamérica que se articulan en instancias regionales: la Cooperación para el Comercio Justo en África (COFTA), el Foro Asiático por el Comercio Justo (AFTF), IFAT Europa e IFAT Latinoamérica (IFAT-LA), Network of the European World Shops (NEWS!), European Fair Trade Association (EFTA), Fairtrade Labelling Organizations (FLO) International y Fair Trade Advocacy Office (Oficina de Promoción de Comercio Justo), con sede en Bruselas, para supervisar políticas europeas e internaciones de Comercio Justo y desarrollo, como también, coordinar las actividades de incidencia política y de lobby en donde ha llegado a influir en las instituciones europeas para lograr un mayor reconocimiento del Comercio Justo en el mundo.
Los mismos mecanismos de funcionamiento del Comercio Justo involucran el diálogo para el desarrollo, una estrategia de comercialización y de promoción local entre las distintas organizaciones de la sociedad civil. El comercio justo implica crear redes de cooperación y nuevas relaciones sociales entre grupos y movimientos de las sociedades civiles en distintas a nivel local e internacional. Igualmente, la búsqueda de un precio justo (y en consecuencia la reducción de la tasa de empobrecimiento) y el “sobreprecio” juega un papel indispensable el cual que puede oscilar entre un 10 o un 15% por encima del precio de mercado mundial. La importadora paga ese sobreprecio para que el productor pueda obtener algún ahorro extra, mejore su calidad de vida, realice proyectos de desarrollo o campañas en favor de la justicia (en salarios, oportunidades, etc.). Esto es lo que distingue al comercio justo. Es una alternativa que se pone en marcha y abre espacios en el comercio internacional con opciones para productores y compradores conscientes de la necesidad de un cambio que empieza en cada individuo.
El Comercio Justo es un mecanismo de relación comercial distinta a la relación comercial convencional, no tanto por la por el tipo del producto, naturaleza y las características del proceso productivo. Se trata de una actividad comercial y financiera que se inspira más que en la ganancia (Friedman) en valores éticos, sociales y ambientales, en donde la calidad es determinante y la finalidad es un desarrollo sustentable en el tiempo. Que le otorga un mayor valor a la actividad económica como se ha comprobado en los países desarrollados con el Dow Jones Sustainability Index (DJSI) el cual supera los retornos del Índice Dow Jones a través del tiempo[2] o en países de países del sur en donde estudios demuestran que la aplicaciones de actividades sociales tienen impactan en el valor económico de la empresa.
El Comercio Justo, que es al mismo tiempo un comercio y un proceso de desarrollo, representa uno de los mecanismos más significativos para crear espacios de trabajo y de consumo alternativos, promoviendo actividades económicas y empresariales autónomas. En donde las instituciones y las empresas conocen las preocupaciones de la sociedad civil en los problemas del ambiente y el desarrollo.
Por consiguiente, responde a la necesidad de un cambio en las relaciones comerciales y políticas de norte-sur. Al igual que ha proporcionado una de las respuestas más eficaces a los problemas que enfrentan los productores y a los consumidores la posibilidad de utilizar su poder de compra para “equilibrar” la balanza, así sea levemente, a favor de los productores del sur, al abordar problemas tales como: precios bajos, inestabilidad de los precios y actividad de bajo valor añadido. Sin embargo, el reto es diversificar los productos, aumentar el acceso a mercados e influir en las instituciones del mercado internacional.
No obstante, persiste un debate en el tema: ¿Qué sentido puede tener darle peso al Comercio Justo, si los productos para el consumidor pueden resultar más costosos? Siendo un país de desarrollo medio, como lo es Colombia ¿Realmente vale la pena apostarle al Commercio Justo?
 
Bibliografia

Fair Trade Advocacy Office, http://www.fairtrade-advocacy.org/
Germani, Ana, (2006). COMERCIO JUSTO Y SOCIEDAD CIVIL. LOS DESAFÍOS DEL COMERCIO JUSTO EN LAS RELACIONES UNIÓN EUROPEA AMÉRICA LATINA. OBREAL/EULARO.
Sinchar, Gonzalo y Pablo C., (2004). Comercio Justo ¿Una Alternativa Real?. Madrid: CIDEAL Y SETEM.
Jiménez, Catalina, (2009).Comercio con Justia Social [en linea]. Disponible en: http://www.usergioarboleda.edu.co/politica/laotrabancada/3catalinacomercio.htm. Consultado en: 21 de abril de 2012.
SETEM, (1999). Café amargo: Por un comercio Norte-Sur más justo. Barcelona. Icaria

viernes, 20 de abril de 2012

La ciencia de las redes y su impacto social


Angie Fernández - Blog: ketula7@gmail.com
Datos técnicos
Titulo: Seis grados de separación. La ciencia de las redes en la era del acceso.
Autor: Duncan J. Watts. Año: 2006. Editorial: Ediciones Paidós Ibérica, S.A., Barcelona.
Datos del autor
Como ciudadano australiano, Duncan Watts se graduó de Licenciado en Ciencias de Física de la Australian Defence Force Academy y recibió un doctorado en Mecánica Teórica y Aplicada de la Universidad de Cornell. Se dedicó a ser profesor de sociología de tiempo completo en la Universidad de Columbia, donde enseñó del 2000 al 2007. Actualmente, es el científico líder de investigación en Yahoo! Research, donde dirige el grupo Dinámicas Sociales Humanas y su función es hacer experimentos sociales para comprender cómo la estructura de la red puede causar un impacto en el comportamiento colectivo. Su trabajo de investigación sobre las redes sociales y la dinámica colectiva ha aparecido en publicaciones como Nature, Physical Review Letters, el American Journal of Sociology y el Harvard Business Review. Además, es autor de 3 libros: Seis Grados de Separación: la ciencia de las redes en la era del acceso, Mundos Pequeños: La dinámica de las redes entre el orden y la casualidad y Todo es Obvio: una vez que sabes la respuesta (Sobre el autor, 2012).

Es importante reconocer el trabajo de Duncan Watts en cuanto el estudio de las redes sociales, puesto que gracias a su experiencia como profesor en sociología ha logrado evaluar el comportamiento de las personas desde el punto de vista académico. Asimismo, la diversidad de su trabajo de investigación refleja la evolución que ha tenido y la capacidad de análisis que lo ha posicionado como una figura relevante en la discusión sobre las redes que conectan al mundo.

Reseña de la obra
El libro de Watts gira alrededor de una teoría central propuesta por él: la ciencia de las redes. Partiendo de esta idea, el autor describe los diferentes enfoques que han surgido a partir de matemáticos, físicos y sociólogos con respecto a la manera en que cualquier conjunto de unidades puede conectarse y funcionar. Dentro de la obra se resalta un punto fundamental y es que varias de las características más interesantes del mundo social, como por ejemplo la propagación de enfermedades, las tendencias en una cultura y la forma en que las organizaciones resuelven sus problemas, depende en gran medida de cómo las personas interactúan entre ellas. La esencia de esta interconexión son las llamadas redes, las cuales es necesario entender desde las teorías más sencillas hasta las más elaboradas, para lograr explicar los diferentes fenómenos que ocurren en la colectividad.

El término de seis grados de separación nació del sociólogo Milgram y hace referencia a la idea de que una persona está a sólo seis pasos o niveles de otra persona en cualquier lugar del mundo, un descubrimiento fascinante para el autor, pero que presenta varias fallas. De esta idea nace un concepto esencial: el llamado “mundo pequeño”, donde se hace más evidente la importancia de entender la dinámica de las redes y el alcance que pueden llegar a tener. A partir de la explicación de Watts, se puede destacar que en las redes de mundo pequeño existe una estructura fuerte y sólida, pero que al mismo tiempo presenta una vulnerabilidad a pequeñas fallas dentro de la red. Por ejemplo, internet es una herramienta que opera bien gracias al sistema interconectado, pero es poco resistente a los virus informáticos. Asimismo, las redes eléctricas funcionan de manera eficiente, pero muestran fragilidad ante las fallas que se manifiestan en cascada y causan apagones de gran magnitud.

Por tanto, el autor trata de aclarar cuáles son los principios aplicables a todas las redes, incluida la interacción humana, y el impacto que éstas pueden tener en la sociedad. El libro trata de la investigación que se ha hecho sobre la dinámica de las redes y su evolución, de la historia de las diferentes teorías que han llevado a plantear la ciencia de las redes y también de los recientes descubrimientos que evidencian la importancia de su estudio.

Juicio valorativo
La idea de que personas en lados opuestos del mundo puedan tener un vínculo a sólo seis grados de diferencia, puede llegar a ser confuso o absurdo, sin embargo a partir de la investigación hecha por Duncan Watts puede ser más fácil de contemplar. La teoría descrita por el autor puede parecer poco útil si sólo se tiene en cuenta la explicación matemática que hace del asunto, puesto que al tratarse de conceptos formados en la física o la estadística, no es tan clara la trascendencia que tiene el estudio de las redes en el mundo social. No obstante, al discutir experimentos como el correo de Milgram o el Kevin Bacon Game y dar ejemplos basados en situaciones reales, se hace evidente la importancia de entender la estructura y dinámica de las redes y la manera en que el concepto de mundo pequeño ha logrado trascender dentro de la realidad social, que a su vez tiene una relación con el estudio de la sociedad civil.

Por una parte, bajo la noción de mundo pequeño, se puede destacar la existencia de un alto grado de agrupamiento que permite que una persona pueda contactar a cualquier otra aunque no la conozca. Este punto se vuelve fundamental en la era de la conectividad y por tanto, dentro de la sociedad civil. Dado que la acción colectiva en su etapa más organizada tiene claro el objetivo común perseguido, define una identidad y busca el reconocimiento ante la sociedad política con el fin de institucionalizarse (Cohen y Arato, 2002, 615), entonces puede verse el impacto que tiene la posible vinculación entre personas de diferentes países o culturas, puesto que organizaciones de la sociedad civil buscan conectar más y más personas al grupo para fortalecerlo y lograr mayor influencia.

Por otra parte, el autor menciona las cascadas de información como un aspecto interesante dentro de las redes, puesto que la información que se siembra de manera correcta puede ser transmitida por toda la red. Aunque Watts menciona el exitoso caso del libro de Harry Potter, también se puede entender desde la perspectiva de la sociedad civil, ya que en el caso de las redes transnacionales de defensa, la comunicación y difusión de la información son considerados rasgos esenciales de su identidad: “la capacidad para generar información de forma rápida y precisa, y desplegarla de forma efectiva, es su moneda de cambio más valiosa” (Keck y Sikkink, 1999, 6)

Para finalizar, una idea impactante a destacar son las denominadas fallas en cascada que revelan la vulnerabilidad de una red ante un pequeño error aleatorio. Si bien, esto es comprensible en casos como la crisis financiera del 2008, es vital evaluarlo dentro de las diferentes formas de organización de la sociedad civil, puesto que una sola falla implicaría la desintegración o debilitamiento del grupo, dependiendo de la manera en que se enfrente el problema.

Bibliografía
·         Duncan J. Watts, 2006. Seis grados de separación. La ciencia de las redes en la era del acceso, Ediciones Paidós Ibérica, S.A., Barcelona, pp. 336.
·         Sobre el autor, 2012. Página oficial del libro Todo es Obvio: una vez que sabes la respuesta. En: http://everythingisobvious.com/the-author/
·         Cohen y Arato (2002). Los movimientos sociales y la sociedad civil. Sociedad civil y teoría política, pp. 615-616.
·         Margaret Keck y Kathryn Sikkink (1999). “Las redes transnacionales de defensa en la política internacional y regionales”, basado en el contenido de Activists Beyond Borders: Advocacy Networks in International Politics.


Sociedad Civil: camino a la democracia


Reseña: “Sociedad Civil: Un tabú en Colombia” de Erli Margarita Marín Aranguren (2011).    Pretextos No. 41, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, Colombia.

Elabora la reseña:  Diana Gaitán Molina
Datos de la autora del libro: Erli Margarita Marín Aranguren es comunicadora social y periodista de la Universidad Externado de Colombia, cursó dos maestrías, una en estudios políticos en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia; mientras que, la segunda la cursó en el exterior en University de Wollongong en relaciones internacionales. Actualmente es docente investigadora de la Universidad Externado de Colombia.  La experiencia profesional de la autora resulta el elemento más importante para el presente escrito, puesto que tuvo un acercamiento real con actores y organizaciones de la sociedad civil, al haber  estado vinculada con ONG tanto internacionales como nacionales. Adicionalmente, durante su trabajo en el Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales (CIPE), ha realizado importantes acercamientos a los diferentes comportamientos de los actores de la sociedad civil, tema que plasmó en su libro de forma clara y contundente, a través de ejemplos, que para mí como lectora fue sustancialmente importante. Teniendo en cuenta tanto la experiencia académica como la profesional de la autora, puedo determinar que su trabajo es y ha sido considerablemente relevante para mí como ciudadana y estudiante, puesto que esboza y clarifica el papel de la sociedad civil en las diferentes esferas de la sociedad hasta el punto de concientizarme de cómo puedo incidir en las decisiones políticas del país y el mundo, de la importancia de estas manifestaciones sociales para la sociedad.
Reseña: La sociedad civil: un tabú en Colombia es una obra que busca adentrarse y aportar un poco a las investigaciones que se vienen realizando en el mundo acerca del papel que juega la sociedad civil en este. El libro presenta cuatro capítulos, que aunque son independientes con respecto a la perspectiva desde la que se presentan los actores de la sociedad civil, están íntimamente correlacionados. El primer tema que se aborda es el de las movilizaciones sociales, viéndolas como un mecanismo importante que tiene la sociedad civil para incidir en decisiones políticas y económicas a nivel local y global. Esboza varios ejemplos de movilizaciones que se hacen alrededor del mundo, como por ejemplo los cacerolazos en Venezuela o las marchas, por cierto bastante frecuentes, en Colombia. Adicionalmente, muestra como actores del sector privado como iglesias y asociaciones, entre otros, a través también de estas movilizaciones sociales, muchas veces desde distintos tipos de movimientos, inciden en decisiones del sector público. Como es de suponerse este tipo de actuaciones tienen un objetivo que es el que mueve a la sociedad civil a pronunciarse, sin embargo, también es de vital importancia las acciones a través de las cuales se pretende llegar a este objetivo, por ejemplo una marcha. Ahora bien, la sociedad civil se pronuncia a través de estas movilizaciones, pero para que estas tengan eco tanto en la sociedad como en quienes se pretende lograr el cambio, se necesita de los re-editores sociales, dentro de los que se puede encontrar a los medios de comunicación masiva. La importancia de este agente radica en que son quienes re-interpretan la información y se encargan de difundirla. Aunque no todas las movilizaciones llaman la atención de los medios, hoy en día se cuenta con otros mecanismos, como las redes sociales.
Un re-editor social de vieja data en el país, como el periódico El Tiempo, captó la atención de la autora, quien realizó un estudio amplio de las publicaciones de este diario acerca de la sociedad civil desde 1990 hasta 2005. En este estudio, la autora encontró ausencia de libertad de expresión y de neutralidad, posiblemente explicada por la tradición liberal del diario según Marín. La autora realizó el estudio, depurando la información a través de matrices, con las que al final de la búsqueda encontró 412 registros de noticias acerca de la sociedad civil. De estos registros, Marín encontró que solo el 43.2% tuvieron un lugar relevante en las paginas del periódico, de donde concluyó que además de ser pocas las noticias que se publican acerca de la sociedad civil, son aun menos las que se destacan.
Un hecho publicado por el diario mencionado anteriormente, fue objeto de investigación por parte de la autora, se trata del proyecto de Ley General Forestal, el cual fue frenado por acciones hechas por la sociedad civil. Según relata la autora, la sociedad civil estuvo representada por ONG, la academia, organizaciones indígenas, asociaciones y minorías étnicas, quienes se unieron con el propósito de proteger los bosques del país así como también las comunidades que estuviesen en inminente riesgo de verse afectadas. Estas osc lograron el objetivo, puesto que el gobierno descuidó el proceso a través del cual debió haberse presentado el proyecto, es decir, las fases de información, socialización, construcción colectiva del protocolo y la consulta. Finalmente, el libro presenta una serie de bibliografía comentada a través de la cual se presentan ejemplos concretos que explican todo lo mencionado en los capítulos anteriores del libro.
Comentarios: La obra deja entrever una investigación exhaustiva desde diferentes perspectivas y escenarios desde los que se puede ver el trabajo de la sociedad civil. Es un libro que no deja dudas para el lector con respecto a la importancia del trabajo de las osc, gracias a los ejemplos que presenta. Sin embargo, faltó presentar también ejemplos claros de casos fallidos, en los que aun con el trabajo arduo de las osc no se hayan logrado los objetivos propuestos, teniendo en cuenta que según Alexandra García Iragorri “para comprender el rol de la sociedad civil en el fortalecimiento de la democracia es necesario ir más allá de la medición de su densidad y ocuparse también de la evaluación de su habilidad para formar parte del proceso de decisión”[1], con respecto a esto a pesar de la gran cantidad de ejemplos que presenta el libro, no se habla de sus habilidades en los procesos de decisión, sino solo de los resultados de sus movilizaciones. Finalmente, es un libro que logra concientizar de como uno si puede incidir en los destinos políticos y económicos del país y del mundo para lograr construir democracia, y que esta sea verdaderamente participativa.


[1] GARCÍA IRRAGORRI, ALEXANDRA. (2008). “Sociedad civil y estado: Del mito a la realidad”. Barranquilla, Colombia. Universidad del Norte. p. 40

lunes, 16 de abril de 2012

Análisis de la película "También la lluvia"


DEFENSA DEL RECURSO SAGRADO: YAKU EN BOLIVIA
Nombre: Lesly Julieth Rodríguez Murillo
Email: leslyrm@gmail.com

La película “También la Lluvia (2011)”  del director Icíar Bollaín, es una producción de Morena Films (España-Francia-México), cuya dirección musical estuvó a cargo de Alberto Iglesias, y la dirección fotográfica de Alex Catalán. Dentro del elenco que participó en esta historia se encuentran actores como: Gael García Bernal, Juan Carlos Aduviri, Luis Tosar, Karra Elejalde, Carlos Santos y Raúl Arévalo. Además, ha sido galardonada con 3 premios Goya: actor de reparto (Karra Elejalde), música original y dirección de producción; de igual forma en el festival de Berlín en la sección panorama se le otorgó el premio del público.

Es un film que mezcla dos épocas distintas con el fin de mostrar la problemática social que afrontó el pueblo de Bolivia en la Guerra del Agua, en primer lugar hace referencia a la llegada de Cristóbal Colón a América y en segundo lugar a la privatización del agua en Bolivia, específicamente en Cochabamba. Por consiguiente, el director utiliza el drama y el cine dentro del cine como un instrumento para captar la atención del público, con el fin que cada persona pueda establecer un paralelo o comparación entre estas dos situaciones.

La historia comienza en el año 2000, cuando el director de la película Sebastián y el productor Costa, deciden realizar en Bolivia el film de la versión de Cristóbal Colón como un hombre interesado en el oro y en los esclavos; escogen este lugar principalmente por los costos de realización baratos, y por ser el país con mayor población indígena de Hispanoamérica. Sin embargo, en el periodo en que se filma la película se produce un acontecimiento de insurrección del pueblo, en el que el actor principal Daniel se ve involucrado, debido a que se convierte en uno de los líderes de la revuelta en la Guerra del Agua. No obstante, Costa se interesa en que la pélicula se lleve acabo, aunque tenga que pagar altísimos sueldos.
La problemática de la película es la falta de acceso de los bolivianos al agua potable e incluso al agua lluvia, debido a que una empresa multinacional (Bechtel) se apropió del agua, y les cobraba a los ciudadanos precios altísimos (tarifas entre el 30% y 300%) que no podían pagar dada su situación económica. Por tal razón, debido a que el gobierno no era capaz de garantizarle a los ciudadanos el suministro del recurso vital: el agua (yaku), la gente sale a las calles a protestar durante cuatro meses con el lema: el agua es nuestra; a lo largo de la película observamos que es la Sociedad Civil la que se organiza y logra alcanzar el objetivo, es la gente la encargada de reafirmar que el pueblo que trabaja unido nunca es vencido. Por lo anterior, el movimiento social boliviano se ha constituido como un ejemplo a seguir para otros países en la lucha por los derechos fundamentales.

Por consiguiente, es Daniel quien se encarga de presentarle a la gente la problemática de la falta de agua para sus hijos, y lograr a través de discursos y encuestas movilizar a los ciudadanos con el fin de derogar la privatización del agua, de esta forma toman la Plaza 14 de septiembre y la compañía de agua; él logra convencer a la gente mostrando la poca representatividad que experimentan en el gobierno, la pérdida de confianza y la credibilidad en las instituciones tradicionales, que aunque fueron elegidas democráticamente no cumplen con los derechos fundamentales, es por esto que a través de la acción colectiva en los moviemientos sociales se buscan alternativas de representación, con el fin de construir una nueva democracia. Por tal razón, los actores estratégicos enmarcan los temas para hacerlos comprensibles al público destinatario, para atraer la atención e inducir a la acción (Keck, Sikkink, 1999, 4).

A través del movimiento social “La Coordinadora de Defensa del Agua y la Vida” se creó un espacio de resistencia, con el objetivo de defender intereses de la comunidad y  la preservación de los recursos naturales. Así mismo, se destaca su capacidad de convocatoria y organización del pueblo, todo esto basado en el dialogo con las masas y la consulta abierta con los manifestantes respecto el camino a seguir. Además, “la Coordinadora se asienta en las organizaciones naturales de la comunidad, federaciones, sindicatos urbanos (particularmente los fabriles), juntas de vecinos, barrios de migrantes, grupos universitarios, organizaciones territoriales, sindicatos campesinos, organizaciones de base (organización de regantes)…" (De la Fuente, 2000, 4) con el fin de lograr un frente social para la movilización de grandes masas. Por lo anterior, se puede decir que el personaje de Daniel en el film representa a este movimiento y a su lider Oscar Olivera.

Durante los cuatro meses de resistencia, se realizaron consultas populares, como ejercicio democrático, en los cuales se pedía la modificación de la ley de aguas 2029 y el cierre del consorcio Aguas Tunari (Multinacional Bechtel). En los que se insitió en ser actores y no expectadores, además de ser solidarios para cambiar el entorno en el que vivían, se trata de la nueva gobernanza global de la que habla Ramírez Cleves: acercar la democracia a los ciudadanos (inserción en los organos de decisión).

Es importante resaltar, el símbolo que le entrega Daniel a Costas como forma de agradecerle al salvar la vida de su hija, es una botellita que contiene el líquido sagrado, sin el cual no existiría vida; es la justificación de la movilización del pueblo boliviano, el expresa que ante el dolor y la pérdida de vidas como la del jovén Víctor Hugo Daza en la violencia, consiguieron el objetivo y es posible un mundo mejor.

Finalmente, es el pueblo quien participa a través de las organizaciones de la Sociedad Civil en la construcción de nuevas democracias con justicia y valores, el movimiento boliviano se dio gracias a la iniciativa y voluntad ciudadana para solucionar la problemática de la falta de agua en sus hogares; de esta forma la ciudadania se encargo de defender sus derechos fundamentales. Así mismo, el movimiento social boliviano se convirtió en un espacio de opinión, discusión, y exposición de problemáticas.

BIBIOGRAFÍA
Pélicula: También la Lluvia (2011), dirigida por Icíar Bollaín.
“La Guerra del Agua en Bolivia”. En línea: http://tu.tv/videos/la-guerra-del-agua-bolivia
DE LA FUENTE, Manuel. (2000), “La Guerra por el Agua de Cochabamba”. En línea:
RAMÍREZ CLEVES, “El derecho en el contexto de la globalización”
KECK, SIKKINK, Margarte, Kathryn. (1999). “Transnational advocacy networks in international and regional polítics”, en Unesco, Blackwell Publishers, Oxford.