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lunes, 28 de noviembre de 2016

Una aventura de seis meses en Egipto con Futuro

Por: Manon Gabrysch 
Estudiante de INTERCAMBIO
Sciences Po Aix en Provence / Ciencias Sociales-Universidad Externado de Colombia

El primer contacto con los chicos y chicas de la Fundación Egipto con Futuro fue particular. Estaba gestionando un grupo de 10 o 15 niños. Hicimos clase de deporte, de cocina (natilla) y de inglés. Me preguntaron un montón de cosas. Esta curiosidad me llamó mucho la atención.  A veces me sentía incómoda, con veinte años es muy complicado hacer una clase para niños que no tienen el mismo idioma.

Me llamaron « Profe Manon », lo que me molestó al principio siendo yo mismo una alumna en la Universidad Externado de Colombia. Algunos me chicos buscaron desestabilizarme emocionalmente, con bromas y realidades que eran nuevas e intimidantes para mi, y eso lo puedo entender porque es una situación curiosa pero un día se salíó de todo pronóstico.  Un niño me faltó al respeto y tenía la impresión de que aún con la mejor voluntad del mundo para compartir algo, siempre sería vista por ellos como "la gringa-francesa" que vino a visitarlos. Esta situación me hizo cuestionarme mucho, «Será que lo que hago ¿tiene sentido? ». Por eso, tuve que hablar con mi anfitriona, Laura, para entender un poco la situación y para buscar alternativas que cambiasen tal situación. La verdad, llegué a sentir miedo.

La entrevista con Laura representó un cambio total en mi experiencia como voluntaria en la fundación. «En lugar de ir dos días por semana solo iré una vez, con otras chicas francesas y belgas». Eso era el nuevo contrato. Poco a poco, una verdadera dinámica se desarolló, con las chicas, empezamos a realizar nuevas clases con actividades variadas y enriquecedoras, integrando la lúdica en las clases de inglés y de francés. Eramos cinco voluntarios, así que cada una podía trabajar con dos o tres niños. Cada vez que salí de la fundación Egipto con Futuro tenía una sonrisa muy grande y la sensación de que habíamos hecho muchas cosas y que todo salió bien. Cuántas veces he dicho « oh! que bien nos ha ido hoy, era tan chévere ! ». Se estableció una relación interesante con l@s niñ@s. Tenía que mostrar que era la « Profe » o sea, tenía que adoptar esa actitud responsable y pedagógica, pero siempre lo realicé con cariño. Un día, hicimos una actividad manual con máscaras para Halloween. Fue un éxito. Los niños aprendieron palabras en inglés relacionadas al tema, hicieron una sopa de letras, colorearon las máscara antes de ponérselas en la cara. También, hicimos un juego deportivo (pero toda la actividad fue en inglés). Era algo realmente diferente a las clases formales en la aula. Lo más importante fue que todos reímos mucho.



En la foto se ve la actividad sobre las temporadas. Iván Julieth y Brayan estuvieron muy comprometidos en las clases de inglés y estuvieron muy motivados. 



No sé si lo que hice con l@s niñ@s sirvió, si se acordarán de algo dentro de 6 meses, pero espero que algún día encuentren una situación que les haga recordar en estos momentos compartidos. Gracias a esta experiencia aprendí muchísimo. Me dí cuenta de que siempre uno puede superar algo si toma conciencia del problema, hablando con los demás. El voluntariado me hizo crecer y encontré a personas quienes dedican su vida para ayudar a la gente. Aunque, al principio no fue nada fácil, sinceramente recomiendo esta experiencia humana que es increíble.




Basefirma visita la Fundación Egipto con Futuro una vez al mes, y con ellos se hicieron figuritas de papel y nos divertimos toda la tarde 


Mil gracias a Laura, a don Luis, a doña Bertilda, a Katherin  quienes siempre estaban en la Fundación. Son un modelo a seguir para muchos. También quiero agradecer a las chicas con quien pude realizar este voluntariado en un barrio que básicamente colinda con la Universidad Externado de Colombia, donde hice mi intercambio en el segundo semestre del año 2016.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Voluntariado en TECHO: una experiencia enriquecedora

Por: Carmen Nicolas, estudiante de intercambio en FIGRI, Universidad Externado de Colombia

La experiencia de voluntariado que viví con TECHO fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida y es un punto muy importante de mi año de intercambio en la Universidad Externado de Colombia, en Bogotá.

TECHO es una Organización No Gubernamental que lucha contra la pobreza en América Latina y en El Caribe. Tiene la convicción que la pobreza es un asunto primordial y que se puede superar si la sociedad entera se compromete por su erradicación. Por eso, desarrollaron varios programas y modos operativos, con el fortalecimiento de comunidades pobres, la sensibilización de la gente para que sea más consciente de esta problemática, y la promoción de cambios políticos estructurales para reducir la pobreza.





En la foto ven una de las actividades que adelanto cn los niños de Altos del Pino, en Soacha, donde tenía dos misiones:.

Primero, era coordinadora del programa “Universidades”. Este programa tiene por objetivo de reclutar voluntarios en las universidades, y sobre todo que los estudiantes se den cuenta de esta problemática de la pobreza, que es muy fuerte, especialmente aquí en Bogotá. Nos parece importante que los jóvenes sean conscientes de la pobreza y que sepan que es una realidad que no se puede ignorar, también que se quiten los prejuicios que tienen. Eso es lo que aprendí lo más : no se puede imaginar lo que significa ser pobre, siempre tenemos estereotipos y no realizamos lo que es vivir en una miseria total. Tampoco podemos imaginar la amabilidad de la gente de las comunidades y la felicidad de los niños cuando ven que pasamos tiempo con ellos. Entonces, siendo coordinadora del programa “Universidades”, estaba encargada de coordinar las actividades organizadas en 8 universidades bogotanas diferentes. Así, cada universidad tenia líderes estudiantiles, que debían crear un equipo de estudiantes interesados por la acción de TECHO. Muchas actividades fueron organizadas en diferentes universidades. En el caso de la Universidad Externado de Colombia, nos fue muy bien. Tuvimos muchos proyectos y muchos nuevos voluntarios se involucraron en TECHO. Subimos dos veces a comunidades de Ciudad Bolívar con el equipo TECHO – Externado. Esperamos seguir desarrollando nuestra acción en la Universidad durante los semestres siguientes. Esta parte de mi voluntariado me interesó mucho porque el objetivo me parece fundamental : los jóvenes son los futuros dirigentes, ellos podrán luchar políticamente contra la pobreza y por eso, se necesita que tengan cuenta de la importancia de esa problemática. Por lo mismo, me parece que muchos estudiantes de las universidades privadas de Bogotá viven un poco desconectados y cierran los ojos sobre esa realidad social, sólo sabiendo que tal barrio “es muy feo”. Entonces la acción de sensibilizar en las universidades es relevante en mi punto de vista.

Por otro lado, la segunda parte de mi voluntariado es la que me impactó lo más. Subía los domingos a comunidades de Soacha o Ciudad Bolívar. Hacia parte del programa “Educación para la Paz”, entonces realicé muchas actividades con niños de la comunidad Altos del Pino en Soacha. Fue fascinante crear un vínculo durable con los niños, que primeramente estaban un poco impresionados por el hecho que fuera francesa. Aprendí mucho de esa comunidad y de esos niños. Tienen mucha felicidad y mucho respeto para los voluntarios. También, se pegan mucho y crean relaciones muy fuertes. Pero me quedo muy preocupada por el entorno en el que viven todos. Se siente una violencia escondida en sus comportamientos y cada uno puede explotar su cólera de manera muy fuerte, en momentos que parece sin importancia. Eso revela realidades familiares terribles : muchos padres pegan a sus hijos, hay padres que dejaron la familia, viven en condiciones difíciles, en “casas” chiquitas mientras que numerosas personas viven adentro, etc. Hice otras actividades en comunidades, como construir alojamientos de emergencia, organizar charlas para hablar del proceso de paz y explicar el contenido de los acuerdos (antes del plebiscito), realizar encuestas sociales.

Esta misión en las comunidades me aportó mucho, porque me permitió darme cuenta que no sabía nada de la pobreza y que yo mismo tenía muchos pensamientos falsos. Cada vez que subo a una comunidad, aprendo más y entiendo nuevas cosas. Es una cuestionada permanente y, gracias a este voluntariado, cambió mucho mi manera de percibir el mundo y las desigualdades.




En la foto pueden ver todo el equipo de El Externado que hace voluntariado en TECHO, por eso aconsejo a cada persona que haga un voluntariado como este, porque es una experiencia increíble, que permite comprometerse en acciones justas y accionar para el bienestar general.

¡ Gracias a la Universidad Externado y a TECHO ¡







miércoles, 16 de noviembre de 2016

En PodCast "Sociedad Civil", los temas de hoy



Los más recientes PodCast de "Sociedad Civil", donde se busca develar el tabú de la interacción y demás dinámicas de las organizaciones de la sociedad civil en lo local, nacional y cuando es del caso, en el ámbito internacional.

Conducción y dirección: Erli Margarita Marín Aranguren

SC y Liderazgo Ambiental
https://www.spreaker.com/user/externadoradio/096-sc-y-liderazgo-ambiental
Invitados: Alejandra Torres Dromgold, docente maestría de Gestión para el Desarrollo de la Universidad Externado de Colombia; Daniela Morales, de Fondo Acción; Paula Carranza y Angélica Blanco, del Programa Capstone y estudiantes de Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia; Yonani Dogari Carupia, del Cabildo Mayor de Mutatá, en el Urabá Antioqueño y Elvis Ramírez, del corregimiento Sivirú, municipio del Bajo Baudó, en el Chocó.

SC (Academia) y Coyuntura
https://www.spreaker.com/user/externadoradio/095-sc-academia-y-coyuntura
Invitados: Pío García PhD, profesor de la Universidad Externado de Colombia; Irene Cabrera, docente de la Universidad Externado de Colombia; Ana María Arango, docente de la Universidad Externado de Colombia; Luis Monsalve PhD, coordinadora del Programa de Filosofía de la Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad Externado de Colombia, y Andrés Casallas, estudiante de filosofía de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Externado de Colombia.

SC (Academia) y Paz
https://www.spreaker.com/user/externadoradio/094-sc-academia-y-paz
Invitados: Lucila Escamilla, docente de la Universidad Antonio Nariño; Juan Carlos Rico, docente de la Universidad Sergio Arboleda; Felipe Botero, profesor de la Universidad de Los Andes.

OSC y las Comisiones de la Verdad
https://www.spreaker.com/user/externadoradio/093-osc-y-las-comisiones-de-la-verdad_1
Invitados: Francisco Taborda Ocampo, docente en la Escuela Superior de Administración Pública y en la Universidad Libre; Johanna Amaya, docente en la Universidad Santo Tomás; Jerónimo Delgado, quien adelanta su doctorado en Sudáfrica;

miércoles, 29 de junio de 2016

Voluntariado: para ayudar a ser feliz

Por Erli Margarita Marín Aranguren
Esta entrada originalmente fue publicada en el Blog de la Universdad Externado de Colombia 
Muchos creen que para ser voluntario, exclusivamente, ha de pertenecerse a la Cruz Roja, a la Defensa Civil o tener un credo religioso para aportar en la congregación, en la parroquia … Otros creen que hay que tener conocimientos en salud para apoyar en un centro de salud, una jornada de vacunación o un hospital. Y no es que eso no pueda ser; pero más allá de las organizaciones de voluntariado y de las entidades con acción voluntaria, en casi todas las organizaciones de la sociedad civil, se puede poner en práctica la conducta altruista. La solidaridad siempre se puede desarrollar.
Más que conocimientos, lo que se requiere son motivaciones personales y disponibilidad para compartir, para luego recibir la retribución más grande que puede recibir un ser humano. “Dar nos hace felices, y debemos ayudar a la gente a ser feliz”, decía hace algunas semanas Laura Lugli, una experta italiana en FundRaising, a quien tuve como invitada a mi PodCast  # 76 de “Sociedad Civil”, que se emite en Externadonline [http://externadonline.com/sociedadcivil/]. Y ¡vaya! Es una realidad de a puño que se visualiza en el rostro de los estudiantes de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales (FIGRI) quienes, desde hace tres años, tienen la oportunidad de vincularse con el Programa de Voluntariado.
Una experiencia maravillosa que los estudiantes pueden realizar por dos semestres consecutivos o intermitentes. El programa empezó un poco después de sancionada la Ley 1505 de 2012, que desarrolla la Ley del Voluntariado, 720 de 2001. Y a pesar de la importancia social del tema, lo cierto es que la literatura y la jurisprudencia son escasas en la materia, por lo menos en lo que al territorio colombiano se refiere.
Tres años puede no ser mucho, pero hay algunos esfuerzos que consolidan el programa y que permiten observar el desarrollo histórico de las primeras normas. Por ejemplo, un estudio de la Universidad del Rosario da cuenta de la aparición de la Agencia Coordinadora del Voluntariado de Bogotá y Cundinamarca (ACOVOL) y de la Asociación Antioqueña de Voluntariado (ADEVOL), en la década del 60 del siglo XX; pero es solo a comienzos del siglo XXI cuando el país empieza a contar con una normatividad que desarrolla las resoluciones 52/17 y 56/38 de la Organización de Naciones Unidas. Justo para articular esfuerzos en pro del desarrollo de cada país, en términos de construir una mejor sociedad.
Lo cierto es que para comienzos del siglo XXI ya existía una Red Nacional de Voluntariado. Y no era para nada improvisada. Más de 30 organizaciones de la sociedad civil eran y siguen siendo los motores de esa gran red que no solo trabajó para que la normativa fuera una realidad, sino que después se ha involucrado en la divulgación de la misma, pues cerca de un millón de personas ya estaban vinculadas a la creación de oportunidades para mejorar las condiciones de vida de la gente, el cuidado del medio ambiente, la disminución de la inequidad, la participación activa, la búsqueda de la democracia y, la paz.
Es que el voluntariado es una forma de involucrar a los ciudadanos para apoyar la transformación y naturaleza de los individuos. En concreto, y como se anota en la letra de la misma ley, es una forma de promover, reconocer y facilitar la acción voluntaria como expresión de la participación ciudadana. Nótese que se requiere de un esfuerzo importante en ese sentido. Al observar solo el caso de Bogotá, según la Encuesta Bienal de Culturas de 2015, se tiene que el 26,8 por ciento de los bogotanos muestra un total desconocimiento de los espacios de participación y un 10,5 por ciento dice no participar porque no sabe qué hacer en los espacios de participación. ¿Y qué sucede –entonces– con el voluntariado, donde hay más desconocimiento?
Lo primero que debe establecerse para los ávidos de conocimiento sobre el voluntariado es que, en Colombia, aplica para toda persona (nacional o extranjero) que quiera ser solidario en una organización pública, privada o Entidad Sin Ánimo de Lucro (ESAL). En el artículo 3 se lee: “sin recibir remuneración de carácter laboral, ofrece tiempo, trabajo y talento para la construcción del bien común en forma individual o colectiva, en organizaciones públicas o privadas o fuera de ellas”. En este orden de ideas, los voluntarios pueden aportar a la construcción de nación con acciones de interés general: “asistenciales de servicios sociales, cívicas, de utilización del ocio y el tiempo libre, religiosas, educativas, culturales, científicas, deportivas, sanitarias, de cooperación al desarrollo, de defensa del medio ambiente, de defensa de la economía, o de la investigación y similares, que correspondan a los fines de la Acción Voluntaria”, como se expresa en el artículo 4 de la misma norma.
Esas actividades son, precisamente, las que, desde la Universidad Externado de Colombia, en general y, en particular, desde la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales, se apoyan para que los estudiantes, visitantes o nacionales, desarrollen su altruismo, en poblaciones bien sea en el área de influencia de la Universidad o en otras localidades con alta vulnerabilidad social.
A la fecha, estudiantes extranjeros, que adelantan sus estudios de intercambio en el país, y estudiantes colombianos, de diferentes regiones, han estado vinculados a organizaciones sociales que atienden niños y niñas en situaciones especiales de vulneración; otros han ayudado ancianos y muchos más han realizado su voluntariado con jóvenes, para concientizarlos de los problemas ambientales y de la necesidad de cuidar los cerros, para mencionar solo algunos ejemplos. Si bien algunas de las organizaciones con las que han estado vinculados, tienen su sede en las zonas aledañas al campus universitario, también se vinculan con redes y organizaciones que tienen misiones solidarias, para la transformación positiva del país, y que están en localidades más apartadas de la ciudad.
En la mayoría de los casos, nuestros estudiantes desarrollan sus habilidades, destrezas y conocimientos, en pequeñas organizaciones barriales, pero también en grandes fundaciones y corporaciones que hacen parte de ese gran conglomerado que se denominan organizaciones de la sociedad civil. Por ejemplo, entre las organizaciones pequeñas, pero con gran impacto en el área circundante de la Universidad Externado de Colombia, hay vínculos estrechos con ESAL como: Reingeniería de Corazones (Redcuna); Fundación Egipto con Futuro; Biblioteca de la Parroquia de Egipto; Proyecto Casa B. Entre las grandes organizaciones y redes vale la pena destacar a la Cruz Roja Colombiana seccional Cundinamarca y Bogotá, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), la Confederación Colombiana de ONG (CCONG), CISV-Colombia, TECHO, Fundación Paz & Reconciliación, Fundación Cerros de Bogotá, Proyectos Comunitarios (Populus), la Red de Educación Popular entre Mujeres de América Latina y el Caribe (REPEM), la Red Nacional de Programas Regionales de Desarrollo y Paz (Redprodepaz). Incluso, nuestros estudiantes estuvieron vinculados con la Fundación Piesdescalzos, cuando Shakira lideraba un proyecto educativo en el municipio de Soacha.
En cada una de estas y otras organizaciones, los estudiantes FIGRI realizan pequeñas-grandes cosas, y día a día hacen tejido para construir una sociedad más feliz. Yo ayudo a mis estudiantes a desarrollar ese altruismo que los hace felices también, y hacer voluntariado que, además, les ayuda a mejorar su propia salud, según estudios de la Universidad British Columbia (Canadá). Un tejido de doble faz que se sigue impulsando desde la Universidad Externado de Colombia, de igual manera en las facultades de Administración de Empresas, Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras y Ciencias Sociales y Humanas.

martes, 28 de junio de 2016

VOLUNTARIOS DE CORAZÓN

Por : María Camila Puentes Albarán
Estudiante del Programa de Voluntariado
Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales
Universidad Externado de Colombia

Aunque conocía el trabajo de la Cruz Roja y había visto de lejos otros ejemplos de voluntariados, nada se le compara a vivir en persona esa experiencia del voluntariado.

El poder compartir con tantos niños y jóvenes que, desinteresadamente, prestan su tiempo, es reconfortante. Ver que desde todas las generaciones hay personas dispuestas a ayudar es una alegría, pero sobre todo ser parte de esa ayuda y poder apoyar las labores que buscan “aliviar el sufrimiento humano”, objetivo principal de la cruz roja colombiana, es realmente gratificante.

De las cosas que más disfruté fue ver puesto en práctica todo lo que sugería y planeaba. Ver que lo que he aprendido en mi carrera, en la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales, ha sido útil. Con esta experiencia del voluntariado he podido aplicar mis conocimientos para mejorar los esfuerzos de esta organización y eso no sólo ratificó mi vocación de servicio, sino que también me motivo ver que quedan tantas cosas por hacer para aportar a la sociedad. Poder combinar el trabajo de campo en el refugio para desplazados o en fundaciones con niños de barrios vulnerables, sumado al apoyo metodológico y técnico que prestábamos para estructurar proyectos, permitió que el aprendizaje fuera aún más enriquecedor.

A los estudiantes que se interesen en esta opción que nos ofrece la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, desde el Programa de Voluntariado, les digo que es una muy buena decisión. Con un voluntariado en esta u otras del abanico de posibilidades que abre nuestra facultad, se pueden ver de cerca las realidades que en muchos casos nos limitamos solo a ver de lejos (en las noticias que registran los medios de comunicación masiva). Si piensan que se trata de “regalar el tiempo” les puedo asegurar que se sentirán tan recompensados con todo lo que les deja esta experiencia que querrán seguir haciéndolo. Es un regalo que trae más beneficio que lo que culaquiera pueda imaginar. 

No importa de qué carrera sean, en nuestra facultad hay dos carreras o programas, todos tenemos algo que aportar y, cualquier forma de ayuda que prestemos, siempre compartiendo nos fortaleceremos con nuestros propios valores. Ese es el principio que nos hace a todos los seres humanos voluntarios de corazón, y ese simple hecho es en sí mismo la mejor recompensa. 




lunes, 27 de junio de 2016

CRUZ ROJA: UN NUEVO PROYECTO PARA LAS VÍCTIMAS DESDE ZONA PAZ

Por: Ana Carolina Díaz 
Estudiante de Gobierno y Relaciones Internacionales 
Programa de voluntariado 

En primer lugar, el ingreso fue meticuloso pero bastante sencillo al mismo tiempo, los voluntarios de la Cruz Roja se encargaron de hacer un buen estudio del perfil, la carta de presentación y la entrevista, y en la misma medida fueron muy claros y amables en el momento del ingreso.

En cuanto al objetivo del trabajo, se expresó claramente desde el inicio de las actividades. Buscaban que como voluntaria de apoyo colaborara, junto con mi compañera, en el diseño de una metodología de evaluación direccionada a los proyectos que ejecutan respectivamente dese cada área (zona paz, zona verde, zona vida o desafío escolar). En este orden de ideas elegimos trabajar con ZONA PAZ donde se nos propuso hacer un monitoreo de la forma en que se estaban implementando dos proyectos ("Libro memoria" y "Clubs de convivencia") dentro de los cuales, además de tener la oportunidad de realizar el voluntariado en terreno con víctimas del conflicto, en su mayoría niños y adolescentes, nos invitaron a varias conferencias y charlas referentes al tema.

Por otra parte, al hacer parte de la Cruz Roja Colombiana fue necesario cursar diferentes aulas virtuales en donde se evaluó el conocimiento en diferentes áreas enfocadas principalmente en los valores y fundamentos de la entidad. Además, se nos ofreció, como parte de la misma, hacer un curso virtual certificado de Derecho Internacional Humanitario sin ningún costo adicional.

Dentro de mi experiencia la organización del bloque juventudes Cruz Roja fue óptima en tanto se tuvo siempre claro a quién dirigirse en caso de duda. En todo momento fue fácil contactarse con los diferentes voluntarios de base encargados de direccionar nuestro trabajo de campo y se mantuvo siempre una comunicación cordial entre todos.

El trabajo en equipo fue fundamental para poder llevar a cabo los dos proyectos de la Línea Zona Paz:

1.    "Libro Memoria": con el objetivo de recolectar las diferentes historias de los niños víctimas del conflicto armado y así mismo, de buscar espacios de reconciliación y paz. Para ello se asistió al alberge de Solferino, ubicado en la Localidad de Santa Fe, en donde, a través de diferentes actividades recreativas, se trabaja con niños y adolescentes provenientes de varias ciudades del país. La propuesta es que cada uno logre expresarse con arte como con dibujos, cuentos, poemas, y demás.

2.    "Clubs de Convivencia": Dentro de este proyecto se planteó como meta trabajar con niños con problemas de convivencia respectivamente, durante los fines de semana y, en el mes de junio, entre semana con el nombre de vacaciones recreativas.

Finalmente, puedo expresar mi conformidad con el equipo de trabajo y la participación en los proyectos ya que, aunque estos no han terminado, se me dio la oportunidad de aprender y aportar al mismo tiempo a partir de mi perfil profesional desde el área de Gobierno y Relaciones Internacionales, esto mediante la planificación de proyectos y evaluación de la implementación de los mismos. Los voluntarios base de la institución escucharon las críticas constructivas que se hicieron en cada sesión y aportaron también desde su área varios conocimientos externos a nuestro campo como el trabajo con víctimas, como se ha mencionado anteriormente.

Así mismo, el desarrollo de estas actividades de voluntariado en terreno fue totalmente satisfactorio ya que se nos dio la oportunidad de participar en la recolección de material para la estructuración del libro. Del mismo modo, acudimos a las actividades con los niños a los cuales la Cruz Roja les ofrece gran variedad de programas, mientras los padres trabajan o buscan empleo. Los chicos y chicas pueden estar realizando actividades culturales y sociales en el albergue de Solferino, dirigidos por los voluntarios, quienes siempre son apoyados para que los adultos puedan encontrar opciones laborales con mayor facilidad.

Ha sido una invaluable experiencia para la cual espero poder seguir aportando, de manera positiva a la comunidad; y donde invito, a todos lo estudiantes o jóvenes que cuenten con algo de tiempo para apoyar en la construcción de una verdadera Colombia en paz.