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jueves, 16 de mayo de 2013

Solidaridad desde el ámbito docente


Por: Daya Paola Cano y María Lucia Jaimes 


Canapro es una cooperativa reconocida como persona jurídica de derecho privado, empresa asociativa  sin ánimo de lucro, del sector educativo, de carácter multiactivo, de responsabilidad limitada por número de asociados y de patrimonio social variable e ilimitado.

Actualmente la cooperativa cuenta con aproximadamente 32.000 asociados, como  una alternativa al Estado que busca mejorar la calidad de vida de los profesores. Para ello se trabaja en conjunto con distintas organizaciones tanto sindicales de carácter nacional como cooperativas nacionales e internacionales. Para ahondar en el conocimiento de la organización entrevistamos al señor Joaquín Cabrejo, quien es el Jefe departamento Mutual y Solidario y hace parte de la dirección administrativa de la cooperativa.


Joaquín Cabrejo destaca que la organización promueve el modelo cooperativo entre la sociedad y busca acercar cada vez más a nuestros asociados y directivos a los conceptos y propósitos fundamentales que los rigen: Participar en una sociedad más democrática, administrada y gestionada a través de acuerdos con la participación de la sociedad civil.






 La sede principal de CANAPRO queda ubicada en la Calle 63 # 24-58
 Para más información acerca de la cooperativa consultar en www.canapro.org.co 



lunes, 6 de mayo de 2013

La participación como herramienta para la paz


Por: Alejandro Romero Barreto


Aunque en los inicios de los diálogos de paz, tanto las FARC como el Gobierno de Colombia mantuvieron cierta discreción frente a la  inclusión de Organizaciones de la Sociedad Civil en el desarrollo de dichas conversaciones[1], el pasado 28, 29 y 30 de abril de 2013 se realizó el Foro de Participación Política por la Paz, organizado por la Universidad Nacional de Colombia y la Organización de Naciones Unidas (ONU). Siendo dicho foro una de las primeras muestras visibles sobre la participación de la Sociedad Civil mediante la inclusión de la participación política en la agenda del post-conflicto. Como primera medida pública, luego de varios años de negociación durante el Gobierno de Álvaro Uribe y los siguientes diálogos de paz en La Habana.

Resulta vital  el análisis del proceso de paz desde la óptica estructural que ha tenido el conflicto colombiano durante décadas, que podría calificarse como un conflicto que involucra una gran cantidad  de actores y ha sido intermitente en el tiempo, puesto que durante los últimos años su capacidad e intensidad ha disminuido considerablemente debido a una fuerte política de seguridad nacional[2]. De igual manera, se podría considerar para el análisis del post-conflicto el enfoque de “abajo arriba” (bottom up approach)[3], ampliamente desarrollado por Galtung en sus ensayos[4]. Esta teoría resulta útil frente a la perspectiva de la reconciliación que requiere el conflicto frente a la sociedad.

Dichos conceptos solo servirán para entender el papel de los victimarios como lo han sido las guerrillas en una sociedad que en gran medida ha sido víctima de sus acciones violentas. En este sentido, se debe resaltar que el ejercicio de la violencia directa en la sociedad tan abrumada por la violencia como la colombiana,  lleva a generar un gran escepticismo frente a la conveniencia de brindar espacio a las FARC dentro de la participación política nacional[5]. Sin embargo, es válido destacar el papel que ha tenido la Sociedad Civil organizada dentro de la democracia para ser participe en eventos como el Foro por la Participación Política con ánimo de promover y postular alternativas claras que determinen las condiciones de justicia y paz, y sobre todo las posibilidades futuras de la participación política de los actores que ahora están al margen  de la ley.

Mary Kaldor en su libro La Sociedad Civil Global, Una respuesta a la Guerra también se refiere a esta construcción, en términos de lo que implica el fin del conflicto. Ella propone que más allá de brindar una explicación al fenómeno de la guerra también se plantee transformarlo mediante la política que surge desde abajo, que es propositiva desde los individuos que se ubican en torno a las redes y fomentan el desarrollo de estas ideas hasta llegar a tener una viabilidad real y logren su propósito transformador frente a la tensión que ha implicado el conflicto[6].

En esta medida, la Sociedad Civil colombiana ha ido más allá, a pesar de la violencia y sus flagelos (tantos años de conflicto que solo han sumado cifras al número consolidado de víctimas),  ha hecho activismo con una serie de repertorios como: la Marcha por la Paz del pasado 9 de abril, debate público en torno a los diálogos de La Habana o el reciente Foro por la Participación Política de las FARC. Solo para mencionar los repertorios de acción más recientes.

Sin lugar a dudas, el conflicto interno colombiano  amerita un marco amplio de justicia transicional que merece la reinserción a la sociedad de individuos que han vivido durante años en la clandestinidad, marco que ahora exige la tutela del perdón y la reconciliación nacional que solo podría suministrar la justicia y reparación real de las víctimas. Las organizaciones de la sociedad civil no solo señalaron la urgencia de encontrar caminos para el diálogo, sino que ya vienen trabajando en opciones para trabajar en el postconflicto ahora que se adelanta un proceso de paz.


Bibliografía

Mesa, M. (2008). Sociedad civil y construcción de la paz: una agenda inconclusa . Pensamiento Propio (28).
Johan Galtung, e. a. (2000). Searching for Peace: the road to Transcend . (P. Press, Ed.) London.
Diario Rotativo. (29 de 04 de 2013). Recuperado el 05 de 05 de 2013, de http://www.rotativo.com.mx/noticias/internacionales/51634-destacan-en-colombia-apertura-de-proceso-de-paz-a-sociedad-civil/
Hernandez-Mora, S. (29 de 04 de 2013). Las FARC, ¿movimiento político o banda narcoterrorista? El Mundo.es .
Torregroza, E. J. (2007). La Sociedad Civil Global, Una respuesta a la Guerra - de Mary Kaldor-. Desafios , 16.
Gobierno colombiano y FARC-EP retoman diálogo de paz. (18 de Dic de 2012). Cuba Debate .
ArcoIris. (05 de Ene de 2013). Corporacion Nuevo Arco Iris. Recuperado el 05 de May de 2013, de http://www.arcoiris.com.co/2013/01/cifras-en-seguridad-motivan-el-debate-entre-santos-y-uribe/



[1] (Gobierno colombiano y FARC-EP retoman diálogo de paz, 2012)
[2] (ArcoIris, 2013)
[3] (Mesa, 2008)
[4] El enfoque de “abajo arriba” (bottom up approach)  se refiere al individuo en primer plano y la construcción vertical que este realiza sobre sus necesidades hacia la sociedad.
[5] (Hernández-Mora, 2013)
[6] (Torregroza, 2007)

lunes, 22 de abril de 2013

Un derecho entre el diálogo y la violencia



MARGARITA MARÍN
(22 de abril de 2013)

Hace cerca de 20 años anotaba el filósofo Luis Alberto Restrepo[1] que “la mediación de los cambios sociales de contenido democrático es política y no de fuerza”. A pesar del paso del tiempo y tras una década del siglo XXI, hoy algunos recurren a la violencia para coartar los cambios que se exigen desde el  escenario público. Desde la calle.
Me refiero al caso del  matrimonio igualitario para parejas del mismo sexo. Y no es una situación específica de un territorio. Una mirada rápida a las acciones colectivas emprendidas por las comunidades de lesbianas, gay, bisexuales, travestis, intersexual (LGBTI) para detener la segregación por su preferencia sexual,  deja un sabor amargo. Casi que de inmediato se evocan las luchas antiesclavistas en el mundo entero, la historia del voto femenino, la imposibilidad que tuvieron -por mucho tiempo- los católicos para acceder a cargos de elección popular en Estados Unidos, el matrimonio entre judíos y alemanes en los años 30 o los interraciales en Sudáfrica en el apartheid. Ello, para no señalar el vendaje de pies, en China, que tuvo un proceso cultural y político que afectó a la sociedad en ese país asiático.
Ninguno de esos procesos fue fácil. La sociedad debió organizarse para defender sus intereses y defendiéndolo, promovieron el interés de todos. De una manera muy hegeliana, y precisamente por ello muy democráticamente.
En Estados Unidos se permiten bodas entre parejas del mismo sexo en Massachusetts, Nueva Hampshire, Vermont, Connecticut, Iowa, Washington DC, Nueva York, entre otros. Unas veces fueron batallas en el seno del Congreso, en los tribunales fueron otras, pero también se impidió con el voto directo en estados como California. Podría anotarse que es un logro de la nueva centuria porque no solo se cuenta cerca de la decena de estados en el país de Obama, sino que también existe tal posibilidad en Argentina, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Holanda, Islandia Noruega, Nueva Zelanda, Portugal, Sudáfrica, Suecia, Uruguay y algunos estados de Brasil y México.
En Francia como en Colombia, las organizaciones de la sociedad civil han desarrollado una serie de tácticas informativas, simbólicas y de reponsabilización[2] con las que buscan incidir de manera más efectiva en la toma de decisiones. En París (Francia), a pesar de contar con el aval del presidente Hollande, grupos extremistas como el denominado Interacción de Fuerzas Armadas “augura sufrimiento físico”[3] para los diputados que no retiren el proyecto de ley que posibilita el matrimonio homosexual. Sin duda se denota un sentimiento homófobo y una gran tensión que alcanza visos violentos en las concentraciones que se han tomado las calles.
En Colombia,  la comunidad LGBTI ha alcanzado logros en los estrados judiciales. Lograron el reconocimiento de los derechos pensionales de sobrevivencia a las parejas del mismo sexo. También, que se les reconociera, que con sus parejas pueden constituirse en familia. Así las cosas, se eliminan barreras discriminatorias, pero aún persiste el interés de algunos sectores para impedir el matrimonio igualitario. Solicitan que se busque otro tipo de figuras. Un adalid de esta posición es el Procurador Alejandro Ordóñez quien hace una interpretación diferente del fallo de la Corte Constitucional y de la misma Carta Política de Colombia de 1991. Tras esta posición está la carga moral que identifica al grupo religioso al que él pertenece, pero también los cristianos que políticamente se congregan en el MIRA. Algunos partidos políticos buscan maneras de hundir la iniciativa que debió entrar en la agenda legislativa gracias al fallo de la Corte Constitucional que los exhortó a normar al respecto[4]. Aun así muchos intentan artilugios para seguir discriminándolos. Por su parte, las organizaciones de la sociedad civil determinaron un Comité de Impulso por el Matrimonio Igualitario y con las ONG como Colombia Diversa han desarrollado estrategias de movilización que incluyen performance (ceremonias simbólicas) en sitios de protesta, plantones, comunicados y mucho lobby en el Congreso de la República.
En concreto, en uno y otro país, se ha pasado de la protesta a mejorar la información sobre la comunidad LGTBI y sus posibilidades, las movilizaciones que ayudan a poner el tema en la opinión pública al ser tratados como noticias en los medios de comunicación, se han judicializado procesos y ahora se recurre al legislativo para que se legisle y así se evite la discriminación. Por ahora, la decisión en el Congreso está pendiente, pero los altos tribunales han señalado que no se les puede seguir discriminando. Luego, con norma o sin ella, ante el Estado (notarios) ellos estarán protegidos y se les tratará como a las parejas heterosexuales.
Ha sido un proceso largo para su reconocimiento, pero lo más importante es que han sabido seguir el protocolo y con ley o sin ella logran un fallo a su favor, mitigando escenas de violencia. Con ello se demuestra que el camino político es una opción en democracia, pero que los focos de violencia siempre estarán al acecho.   
          
  


[1] Ampliar en “Relación entre la sociedad civil y el Estado”, en Análisis Político, No. 9, Ene/Abr 1990. Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
[2] Siguiendo a Keck y Sikkink. Ampliar en Activistas sin Frontera.
[3] Ampliar en El Espectador, 22 de abril de 2013.
[4] El Congreso tiene plazo para legislar sobre matrimonio igualitario hasta el 20 de junio de 2013, por fallo de la Corte Constitucional. Eran dos años que están a punto de cumplirse y no se llega a un acuerdo sobre la norma.

miércoles, 10 de abril de 2013

EL GRAN DIA


En esta oportunidad, tenemos un comentario de un invitado, quien hace una lectura de la movilización que se dio en el país en el día de la conmemoración del Bogotazo. Para algunos analistas unió al país, para otros no. Para algunos incide en el proceso que tiene lugar en La Habana, pero para otros la lectura es diferente. Como quiera que sea, fue una marcha armónica, diferente y al unísono se pidió democracia, justicia y paz. Una vez más está claro que la sociedad civil sin ser homogénea se relaciona de diversas maneras con los otros actores (políticos, económicos, etc.) y que las acciones colectivas no son sinónimo de violencia. Es más, hoy se unen expresiones artísticas y hay alternativas pacíficas y motivan el diálogo. Aún así, la calle sigue siendo el escenario de expresión de la opinión pública y la sociedad civil se organiza para incidir con argumentos.

El invitado es: Pío García (Universidad Externado de Colombia)

El 9 de abril de 1948, al mediodía, Roa desenfundó la pistola y materializó el plan asesino. Su disparó acabó con Gaitán (Jorge Eliécer Gaitán) y le negó a tres generaciones la opción de convenir reformas políticas. 65 años después, el 9 de abril de 2013, el Tribuno del Pueblo puede descansar tranquilo en su tumba. Su sacrificio no fue en vano; resucitado como Ave Fénix, el objetivo modernizador vuelve agitarse en manos de sus herederos. La negra Piedad (Piedad Córdoba) y cientos de organizaciones políticas le dieron el espaldarazo final a la salida concertada para la renovación política y social colombiana del conflicto que exige la guerrilla en La Habana. Para quienes se quejaban de que el proceso carecía de pueblo, el pueblo apareció, porque hay y de sobra ... en todos los rincones del país. La manifestación fue impactante e histórica; y la Bogotá que vio caer a Gaitán es la misma ciudad que se encargó de rescatarlo. Si la multitudinaria marcha uribista del 2008 significó la movilización de la ignominia de una masa adoctrinada por la retórica oficialista, la de este martes (9 de abril de 2013) representó el quiebre definitivo entre el país feudal y el moderno.
Esta movilización decantó las aguas turbias. Ahora queda en claro cuáles son las fuerzas reformistas y cuáles los círculos retardatarios y sanguinarios. Las fuerzas perdedoras tienen nombre propio y son las que persisten en el modelo rentista del latifundio con los medios de control paramilitar; ellas quieren regresar al país feudal del siglo XVIII de los señores hacendados armados con sus servidumbres sometidas a la fuerza. El país moderno es urbano, acepta el monopolio estatal de la fuerza, se entronca con el mundo e implanta programas económicos y políticos de una manera civilizada. En el bando reformista está ahora la izquierda consecuente, el centro y la derecha negociadora (la élite metropolitana aliada del capital transnacional –léase: Santos). El bando ganador es amplio –como puede apreciarse-, porque tiene los que deben estar: los verdaderos dueños del país (las famosas familias más poderosas) y sus opositores: la guerrilla. Ellos negocian ahora, y esperamos que pronto firmen los acuerdos que le han poner fin a la guerra civil. Bogotá, con la quinta parte de la población nacional marcó la pauta y eso lo dice todo: su liderazgo permeará al resto del país.
Qué viene? Buenas y malas noticias. Viene la modernidad, la política del discurso público y no del fusil. Pero, las fuerzas pre-modernas no son unas pintadas en la pared: tienen plata, munición, buenos tiradores, aliados en el ejército y una inquina suficiente como para mandar quebrar todavía a muchos dirigentes. No tuvieron asco en acabar con la Unión Patriótica) UP y no van a pararse en consideraciones para meterles terror a los reformistas. Sin embargo, la suerte está echada y los cambios son irreversibles, empezando por la reforma agraria. Después, las fuerzas se polarizarán en la discusión sobre el modelo económico, las reformas sociales y la necesaria disminución del aparato militar del Estado, tal vez con Santos reelegido (parte del precio a pagar por la paz). Algunos, incluido el ex presidente latifundista, tendrán que pagar por los 100 mil muertos de los paramilitares en su reinado de 25 años. Pondremos todavía muchos muertos de toda laya, proletos, campesinos y personajes insignes, porque Piedad, Petro (Gustavo Petro) y el mismo Santos van a estar todo el tiempo en la mira de la “mano oscura”. Pero, con toda esa sangre de por medio para Colombia ingresar a la modernidad será inevitable. 

martes, 2 de abril de 2013

Externadistas se unirán a un acto simbólico para rechazar la violencia

En esta ocasión se quiere partir de una actividad que tendrá lugar en los predios de la Universidad Externado de Colombia, llevar a la reflexión sobre algunos asuntos que se han planteado en la sesión de clase y en otras entrada de este blog y que nos llevan a considerar si se entiende o no el concepto de sociedad civil global o redes transnacionales de defensa y la relación o no entre actores políticos en diferentes territorios.

Primero se retoma un texto publicado en la Home Page de la Universidad y luego se abre el debate:


(Tomado de la web de la Universidad Externado de Colombia)

Con una de las botas de su pantalón doblada y el logo de nuestra casa de estudios remangado, los miembros de la Universidad Externado de Colombia expresarán su rechazo frente al uso de las minas antipersonal. La actividad está programada para el 4 de abril de 2013 y hace parte de la campaña mundial Remángate (Lend your leg), creada hace dos años por el Grupo Social Empresarial Arcángeles.

En el marco del Día internacional para la sensibilización contra las minas antipersonal, promovido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, la comunidad externadista será una de las instituciones que apoyará la iniciativa Remángate, en la cual sus participantes impulsan la adopción del Tratado de Prohibición de Minas en el mundo, se solidarizan con las víctimas de este tipo de explosivos y les exigen a los grupos armados ilegales que abandonen dichos actos de violencia, todo a través de un acto simbólico.

Según información publicada en el sitio web de la campaña, el impacto de esta idea ha sido tal que durante el 2011, “logró que el proyecto de Ley de Víctimas en Colombia, que estaba de 38 en el Congreso, pasara al primer puesto y fuera aprobado”. Al año siguiente, la iniciativa “se exportó a 73 países y el resultado fue que el Gobierno de Somalia firmara el Tratado de Prohibición de Minas, y que el Gobierno de Chile aprobara una ley de víctimas”.

En el caso de nuestra casa de estudios, el rector Juan Carlos Henao remangará la bota de su pantalón hacia las 10:30 a.m. y, además de los estudiantes, podrán unirse a la iniciativa todos los integrantes de la familia externadista –docentes y personal administrativo-.

Por su parte, los representantes estudiantiles serán los líderes encargados de movilizar a sus compañeros y, los días previos al evento, pasarán por los salones de clases, entregando información sobre la actividad.   
El 4 de abril habrá una zona en la plazoleta principal del Externado, en la cual los participantes tendrán la posibilidad de acercarse con la bota de su pantalón remangada para ser fotografiados. 


Dada esta actividad, ¿Se podría afirmar que allí hay alguna actividad de la sociedad civil? en caso negativo o positivo explicar detalladamente, incluyendo quiénes están involucrados (hacer claridad en cada caso que usted decida nominar) y para qué hacen este tipo de actividades? Será que estas actividades corresponden a las tácticas mostrada por Keck y Sikkink? en caso afirmativo o negativo explicar la respuesta.

lunes, 18 de marzo de 2013

OING: trabajo en terreno


Por Verónica Miranda


El rol de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en situaciones de conflicto y post conflicto ha cambiado y evolucionado con el tiempo y desarrollo de la historia. De promover emergencia humanitaria y derechos humanos en momentos de crisis, a trabajar en una variedad de aspectos incluyentes de las necesidades básicas humanas como salud, educación, desarrollo urbano, económico y ambiental, bienestar social, generación de ingresos, rehabilitación y reparación, entre otros temas específicos como género. Inclusive en alguno de estos temas, las ONG han sido las pioneras de nuevas políticas, prácticas y han posibilitado la comprensión de las implicaciones sociales, económicas y ambientales en sociedades emergentes (CWF, 1994, p. 29). Más allá de la sensibilización misma en donde desde hace rato se reconoce su actuar.

Según varios académicos, esta expansión de las ONG es causada por diferentes razones, como el acrecentamiento en los temas de desarrollo económico, social, político y liberal de las sociedades. Asimismo, la ideología del pensamiento neoliberal y democrático ha ampliado el espectro de influencia de las ONG en aéreas o temas donde el gobierno carece de capacidad para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos (Bagci, 2003).

Con la estructura, organización y/o mandato de las ONG una de sus fortalezas está en proveer o movilizar recursos como conocimiento, experiencia, recomendaciones y asistencia práctica en situaciones de necesidad durante o después del conflicto (Mihr, Phillips, & Duyvesteyn, 2011). Sin embargo, es preciso reconocer que las ONG también tienen sus propias limitantes que están relacionadas con el alcance y la efectividad de las mismas. Por ejemplo, ser percibidas como cercanas al pensamiento e ideologías occidentales que podrían ser ajenas a las estructuras tradicionales sociales y de poder de un país específico.

A medida que evolucionan las dinámicas de los conflictos, la tendencia de los países afectados es buscar la reconstrucción de las sociedades en situaciones de post conflicto, como Nepal después de la firma del Acuerdo de Paz o Colombia que se encuentra en negociaciones para llegar al acuerdo. Siendo así, la pregunta obligada es cuál debería ser el rol de las ONG para situaciones de post conflicto? Aspectos como la cultura, religión y/o la estructura social de un país definitivamente son variables importantes, entonces ello qué injerencia tiene en el trabajo de terreno?

lunes, 11 de marzo de 2013

Más que una celebración, una conmemoración


Margarita Marín
(11 de marzo de 2013)

En este mes de marzo las tiendas se llenan de flores y cajas de chocolates. Y el 8, que  fue consagrado internacionalmente como el Día de la Mujer, más precisamente como el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional pasa a ser una fiesta.


Bien, en medio del júbilo que se aprecia en los medios de comunicación  y que se extiende a los centros comerciales, cafés, restaurantes y sitios de rumba cabe preguntarse ¿Qué significado puede tener el que exista? Es más, ¿para qué sirve que exista tal día? Si se mira atrás puede identificarse que desde comienzos del siglo pasado se ha tratado de reconocer el trabajo de la mujer. Inicialmente identificadas ideológicamente y también socialmente (ver casos de Estados Unidos y Europa, especialmente en Alemania y Dinamarca). Lo que sin duda marcó un hito que no se puede olvidar fue el incendio de una fábrica en Nueva York (marzo de 1911), donde las condiciones laborales coadyuvaron a la muerte de más de cien trabajadoras inmigrantes. Aquí, otra vez, su condición es la que lleva a enfatizar una conmemoración.  El movimiento feminista hizo su trabajo de advocacy no solo con mítines y protestas sino que se usaron los medios de comunicación para dar a conocer las condiciones laborales y sociales en las que se había sumido a la mujer. De igual manera, se logró el sufragio femenino en diferentes momentos, en los diferentes países (recuérdese que en Colombia se consiguió en 1957, siendo uno de los últimos países en América Latina en conceder ese derecho político)  y poco a poco se han ganado espacios y derechos que son mirados por las mismas organizaciones de la sociedad civil (que es en sí misma heterogénea), desde distintas aristas. Hoy se trabaja más en acciones positivas, justamente para reivindicar el trabajo cultural, social, político y económico que puede visualizarse en términos estadísticos pues de hecho parece invisibilizarse. Muchas de las normas que permiten reconocer las políticas de género tienen como fundamento la acción positiva. Por ejemplo, apenas comenzaba el siglo XXI, en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se emitió la resolución 1325 de 2000 para exigir el respeto de los derechos de las mujeres en donde quiera que se identifique un conflicto en el mundo. En la misma resolución se exhorta a las partes (de un conflicto) a que involucren a las mujeres en el proceso de negociación y reconstrucción postconflicto. Para la implementación del 1325 se creó un grupo de trabajo de ONG denominado "Mujeres de Paz" que trabaja en la promoción de la resolución.

Este es solo un abre bocas para pensar en ¿Qué significado puede tener el que exista este Día? Es más, ¿para qué sirve que exista tal Día Internacional?