Translate

miércoles, 23 de mayo de 2012

ONG: Garantes de la Responsabilidad Social Empresarial



Diana Gaitán Molina

Las organizaciones no gubernamentales, entendidas como agentes de la sociedad civil, juegan un papel preponderante tanto en el sector privado como en el sector público. Es importante precisar que estas, dentro de sus diversas labores, buscan garantizar el desarrollo integral de la población; en este sentido, desarrollan iniciativas buscando que las empresas sean responsables socialmente (Pinzón, 2005). “La responsabilidad social corporativa es una novedosa estrategia de gestión empresarial que ha llegado a Colombia gracias al impulso de las escuelas de negocios, las asociaciones empresariales y las directrices de las casas matrices de las corporaciones transnacionales”[1].
Pinzón hace un acercamiento de los alcances y el papel de las organizaciones no gubernamentales en los procesos en los que las empresas deben cumplir con la responsabilidad social corporativa. Así las cosas, Pinzón plantea cómo las ONG actúan como articuladoras de una relación en la que participan el Estado, la empresa y la sociedad. Este papel de articuladoras recobra gran importancia, en la medida en que se garantiza que la implementación de los procesos sea eficiente y eficaz.
Las iniciativas de RSE son autónomas, espontáneas y voluntarias por parte de cada empresa”[2], luego no existe legislación colombiana que obligue a las empresas a desarrollarla, pero hay incentivos. Pinzón desglosa dos formas a través de las cuales el Estado puede participar en estos procesos, la primera de ellas corresponde a brindar el marco regulatorio para el desarrollo de estos proyectos, aunque en el caso colombiano no ocurre. La segunda forma en la que el Estado participa en estos procesos basados en Responsabilidad Social Empresarial, es como un agente que estimula a las empresas de diversas formas, entre las que se pueden encontrar los beneficios tributarios o la contratación estatal para que se desarrollen este tipo de proyectos (Pinzón, 2005). Adicionalmente, en el caso colombiano, este también supervisa estos proyectos a través de una red en la que las empresas se comprometen a cumplir con distintos estándares internacionales, como el respeto por los derechos humanos, para garantizar que los procesos se lleven a cabo con eficacia.

Ahora bien, si se les da una mirada a estos procesos desde la perspectiva de la sociedad, entendida como uno de los agentes que participa en estas nuevas estrategias corporativas, Pinzón precisa que esta puede participar ejerciendo presión cuando vean afectados sus intereses, a través de acciones colectivas como las manifestaciones de la sociedad civil. Estas acciones colectivas están apoyadas por las ONG como garantes de los procesos, más aun si se tiene en cuenta que “la proliferación de las Organizaciones no Gubernamentales se está produciendo en prácticamente todas las regiones del planeta y tiene lugar dentro de un contexto general de contracción estatal en la prestación de servicios públicos”[3] que denota crisis en el Estado. Finalmente, la sociedad también se manifiesta colaborando para que la implementación de los procesos basados en Responsabilidad Social Corporativa al interior de la sociedad sea eficiente y se dé de manera participativa, teniendo a las ONG como intermediadoras y garantes del proceso, y al Estado como regulador (Teijo, 2002, Pinzón, 2005).
Así las cosas, se puede ver como las ONG ofrecen garantías a este tipo de procesos, sirviendo de mediadoras y articulador ante el Estado para que estimule el desarrollo de este tipo de proyectos, ante la sociedad para que esta presione y colabore para que se dé la eficiencia de los proyectos y ante las empresas para que finalmente, una vez hecha la intermediación desarrolle este tipo de procesos que tanto bien le hacen a la sociedad.

Bibliografía
·         Revista Opera, Mario Andrés Pinzón, 2005,El papel de las ong y sus alcances en la responsabilidad social empresarial”,  Volumen 5, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá.
·         Alejandro Pulido y Pedro Ramiro, 2010, “La responsabilidad social corporativa de las multinacionales españolas en Colombia”, en AGO. USB, Medellín.
·         Carlos Teijo, 2002. “Redes transnacionales de participación ciudadana y ONG: alcance y sentido de la sociedad civil internacional”, en Marisa Revilla Blanco (ed.), Las ONG y la política, Istmo, Madrid.





[1]  Alejandro Pulido y Pedro Ramiro, 2010, “La responsabilidad social corporativa de las multinacionales españolas en Colombia”, en AGO. USB, Medellín, Pp. 107.
[2]  Mario Andrés Pinzón, 2005,El papel de las ong y sus alcances en la responsabilidad social empresarial”,  Volumen 5, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, Pp. 84.

·         [3] Carlos Teijo, 2002. “Redes transnacionales de participación ciudadana y ONG: alcance y sentido de la sociedad civil internacional”, en Marisa Revilla Blanco (ed.), Las ONG y la política, Istmo, Madrid, Pp. 173.

martes, 22 de mayo de 2012

La relación entre la responsabilidad social empresarial y la sociedad civil


Entrevista a Javier Torres, director del doctorado de Estudios Políticos de la Universidad Externado de Colombia. Realizada por Camilo Acosta y Angie Fernández.

Ex-director del Centro Colombiano de Responsabilidad Social (organización sin ánimo de lucro), con amplio conocimiento sobre el papel de la sociedad civil y la importancia que puede tener en temas de responsabilidad social empresarial, dado que dirigió la organización por más de 3 años.

Si bien en el seminario se conocieron varias definiciones de lo que implica la responsabilidad social empresarial para el Centro Colombiano de Responsabilidad Social es importante una definición propia que enfatiza el papel       
tanto de las empresas como de la sociedad civil para generar cambios en el ámbito económico y social. 
¿ Considera usted que es necesario profundizar en el tema de responsabilidad social empresarial para lograr un compromiso de las empresas de servicios financieros con el desarrollo social y político, en el caso colombiano específicamente?



Entrevista Gina Romero, Corporación OCASA jóvenes contra la corrupción


Entrevista a la Directora Ejecutiva de la Corporación OCASA jóvenes contra la corrupción Gina Romero sobre el tema Democracia en Colombia. La entrevista se llevó a cabo el pasado jueves 17 de mayo de 2012 por parte de Laura López y Lesly Rodríguez estudiantes de la clase de "Redes Transnacionales de Defensa: Dinámicas e Influencias".

La Corporación destaca la importancia de una Democracia con calidad en Colombia y resalta el papel de los jóvenes en la construcción de la misma; es decir, una participación activa en el proceso de toma de decisiones.

Luego de ver la entrevista nos gustaría que ustedes opinaran sobre:

¿Cómo participa usted en la construcción de la Democracia en Colombia y por qué cree que esa es la mejor manera?

domingo, 20 de mayo de 2012

Cooperación Internacional y Sociedad Civil


Xenia Tovar

Coordinadora del Observatorio de la Cooperación Internacional – Colombia.

La Cooperación Internacional enfrenta hoy muchos retos, desde la reconfiguración de la arquitectura internacional, la superación de los efectos de la crisis del modelo civilizatorio en 2008, como el cumplimiento de los compromisos adquiridos por todos los actores del desarrollo.

En esta etapa el Sector Privado es impulsado por los diversos actores, principalmente los estados, a jugar un papel más trascendental en el mejoramiento de las condiciones de vida de los pueblos del mundo.

El sector privado, ha venido respondiendo a ésta exigencia, desarrollando diversas iniciativas. Mencione lo que usted consideraría una buena y una mala práctica de:
a) Responsabilidad Social,
b) Inversión Social Privada y
c) Cooperación Internacional del Sector Privado, que evidencie la diferencia entre estas modalidades y visibilice entre el deber ser y sus críticas.

lunes, 14 de mayo de 2012

LOS INDIGNADOS: LA VOZ DEL PUEBLO



Yelitza Mideros

La caída del mercado bursátil en Estados Unidos y su contagio en Europa, trajo efectos que hoy por hoy son evidentes en varias economías de todo el mundo. Adicionalmente, “la tecnología y la explosión demográfica han significado un factor determinante en el desarrollo de la economía y el quehacer político internacional, provocando la nueva realidad”[1], haciendo referencia a la transformación de las telecomunicaciones y la informática a niveles nunca imaginados, sumado el crecimiento  de la población mundial.  Como consecuencia de esta serie de situaciones nace en España los “Indignados” el 15 de mayo de 2011, un movimiento formado por un grupo de personas  en su mayoría jóvenes desencantadas con la política,  cansados del bipartidismo , de la falta de  oportunidades de empleo y de la crisis económica que atraviesa España.

El grupo está conformado por amas de casa, jubilados, desempleados, profesionales, revolucionarios, intelectuales, seguidores de equipos de fútbol, cantantes y demás, que bajo el lema “Democracia Real Ya” salen a protestar en Islandia, en Egipto y poco a poco se va esparciendo por el norte de África en lo que se dio en llamar la Primavera Árabe (http://sur.infonews.com/notas/el-american-way-de-la-indignacion).
Desde sus primeros días, el movimiento de los indignados tuvo razones para manifestar su inconformidad, por eso muchos salieron a las calles y plazas de la ciudad, pero el gran interrogante es ¿este movimiento, al lograr trascender las fronteras con su protesta, mantiene sus causas?
El mundo de la conectividad ha sido utilizado por este movimiento para demostrar su indignación, a través de las redes sociales ha logrado convocar a miles de españoles residentes en países extranjeros para apoyar a los miles de “indignados” españoles que se reúnen en las principales ciudades de España; logrando así congregar indignados en Alemania, Francia, México, Brasil, Estados Unidos, Argentina, Perú, Portugal, Dinamarca, Estocolmo, Oslo, Helsinki, Inglaterra y demás países. Esto demuestra que “con las redes sociales el ciudadano ya no es un sujeto pasivo sino activo”[2].
Como lo afirma sociólogo francés Alain Touraine, quien plantea los movimientos sociales como acciones colectivas organizadas  y emprendidas en oposición a un antagonista social, es decir, los nuevos movimientos sociales no apuntan directamente al sistema político, más bien intentan constituir una identidad que les permita actuar sobre sí mismos y sobre la sociedad  (Touraine, A; 1997). http://148.206.53.230/revistasuam/iztapalapa/include/getdoc.php?id=622&article=634&mode=pdf)
Unos meses después de la primera demostración de indignación, se ve cómo su fuerza sigue en  aumento. Millones de personas se unen para protestar por la crisis económica que vive el mundo, y el espacio se amplia a jóvenes de otras nacionalidades como neoyorkinos, guatemaltecos, entre otros. Por otra parte, los indignados americanos “No apuntan a la clase política, denuncia los abusos de las grandes corporaciones, la creciente desigualdad económica, las guerras, y exige una solución a la crisis que dejo a millones sin empleo ni vivienda. La protesta, que comenzó con pocos participantes en Wall Street, extiende a millones de personas a través de las redes sociales”[3].
Sin embargo, en muchas ciudades del mundo se han considerado estas protestas como ilegales, debido a que “se han pronunciado en días de reflexión previos a las elecciones municipales  y sus acampadas son actos ilegales", aseguró el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz,  pero los  integrantes no se dan por vencidos y continúan luchando como lo afirma Stéphane Hessel y su “Indignaos”, “sólo han rescatado de aquel pasado los valores intrínsecos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948: “Estos principios y valores los necesitamos hoy más que nunca”[4]. (http://www.caracol.com.co/noticias/internacional/los-indignados-en-espana-vuelven-a-las-manifestaciones-en-su-primer-aniversario/20120512/nota/1686975.aspx)
Adicionalmente, se ha logrado vincular a organizaciones de la sociedad civil  como ONG, asociaciones, agrupaciones (pacifistas, feministas, ecologistas), etc., buscando apoyo a sus motivos y así lograr  mayor presión en todos los gobiernos. Es importante tener en cuenta que la sociedad civil global es un espacio en el cual los individuos negocian, debaten, luchan o llegan acuerdos entre sí y con los centros de autoridad económica y política (Kaldor, 2009, 44). Con relación a lo mencionado anteriormente, los partidos políticos españoles están buscando incluir en sus propuestas las demandas de los indignados con la creación de empleos, las disminución  de los impuestos dirigidos a la banca, sin embargo al otro lado del mundo (Norte América) es mucho más reducido este espacio; los sindicatos  han dado su apoyo político y material, y el presidente Obama los ha escuchado y les ha dado su total apoyo, reconociendo que hubo  movimientos que han perjudicado a millones de seres humanos.
Uno de los grupos  más importantes que han tomado partida dentro de las protestas, se encuentra el denominado “Juventud Sin Futuro” compuesto por jóvenes españoles, que como lo indica hace referencia al desempleo del país el cual alcanza el 40% y quizás séanlas nuevas generaciones  los más perjudicados, debido a importantes recortes en el presupuesto a la educación, lo que ensombrece aún más su futuro.
Ahora bien, la sociedad civil ha desarrollado en las últimas décadas un conjunto de iniciativas informales de control de la legalidad de las acciones de gobierno, que no busca cuestionar el contenido de las políticas públicas sino simplemente supervisar que las acciones y decisiones gubernamentales se ajustan al debido proceso y respetan las garantías constitucionales. (Enrique Peruzzotti, 2008). En un acercamiento a la realidad, Peruzzotti cataloga a los movimientos como un actor cívico  que demandan rendición de cuentas o accountability social, entendido como  conjunto diverso de acciones e iniciativas civiles orientadas alrededor de demandas de accountability legal. Los indignados forman parte de esta definición, observado  en la preocupación  existente por el mal funcionamiento que han tenido las instituciones representativas, es por esto que este movimiento  busca un fortalecimiento de los mecanismos de control de legalidad de los funcionarios públicos. (http://www.agn.gov.ar/CTRC/Documentos%20CTRC/PERUZZOTTI%20II.pdf)
Para finalizar,  Colombia no se quedo atrás, en octubre del año pasado aproximadamente 70 "indignados", en su mayoría colombianos y unos pocos extranjeros residentes en Bogotá, se concentraron en el Parque Nacional de la capital para reclamar una regeneración del sistema democrático y económico. Así  lo afirma Jorge Reyes, un colombiano de 61 años "Tengo una enorme felicidad en el corazón porque por primera vez en la historia del planeta la humanidad entera levanta su voz de protesta contra un poder dominante que nos ha mantenido adormecidos y que es el responsable de la actual crisis económica a nivel mundial”.
Al terminar este día no se logro llevar a cabo la manifestación de forma pacífica como se ha establecido mundialmente, desafortunadamente varios grupos desconocidos destrozaron establecimientos e incendiaron automóviles.
Entonces, sabiendo que los indignados son un movimiento pacífico que busca un cambio radical de mediano y largo plazo, cabe preguntarnos ¿Si los colombianos podremos unirnos a este grupo en búsqueda de una Democracia Real YA tanto en nuestro país como  a nivel mundial?

Lo que leo
Lo que escucho
Lo que  veo


[1] http://noticias.aollatino.com/2011/10/23/indignados-movimiento-historia/
[2] http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110520_espana_protestas_analisis_wbm.shtml
[3] http://noticias.aollatino.com/2011/10/23/indignados-movimiento-historia/
[4] http://hispre.wordpress.com/soberania/los-indignados-en-la-historia/

Accountability como generador de eficiencia en la Responsabilidad Social Empresarial



Dayanna Hochmuth
A través de la historia, las organizaciones de la sociedad civil (OSC) buscan influir en la toma de decisiones de los Estados. El caso colombiano no es la excepción. Aquí se han tenido profundos problemas de exclusión (para abordar problemas como la pobreza y el desarrollo). Algunos actores intentan paternalismos tardíos, y con políticas privadas intentan generar procesos de integración de la sociedad.
Es por esto que la responsabilidad social empresarial (RSE) según el Instituto ETHOS, Brasil: "Es el compromiso de las empresas de contribuir al desarrollo económico sostenible, trabajando con los empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en general para mejorar su calidad de vida” (http://www.andi.com.co/cajadeherramientasrse/dequesetrata.aspx?mnu_id=16). Las empresas realizan proyectos de RS  con el objetivo claro de ganar, aumentar o mantener una reputación o imagen corporativa, y a través de la RSE, y lo hacen de manera voluntaria. Como lo demuestra Alejandro Pulido y Pedro Ramiro citando al gerente de RSE de la ANDI a decir que: “Si yo, como empresa, contrato mi propia minoría étnica, mi propia comunidad de ciegos, mi propia escuela… a la final no estoy haciendo nada. Si contrato cualquier comunidad para exhibirla ante los medios de comunicación, y además le hago marketing a esta situación, esto no sirve”.
Es importante tener en cuenta que para que la RS sea totalmente efectiva es necesario trabajar arduamente desde las empresas nacionales y multinacionales, sociedad civil, el Estado hasta el mismo individuo para que los proyectos que se pretenden desarrollar sea una transformación verdadera, que ayude a solventar las necesidades de los ciudadanos, eliminando a su vez la relación costo beneficio que se efectúa en el momento de realizar los  planes de RS, relación que hoy en día todavía la podemos encontrar tanto en instituciones privadas como las estatales. Para esto es importante preguntarse ¿Qué medidas se deben adoptar para hacer eficaz y confiable el proceso de Accountability de la RSE?
Un instrumento importante de la RS se encuentra en el Pacto Mundial (Global Compact), por medio del cual las Naciones Unidas proponen 4 objetivos claros para el buen desarrollo de la RS, entre los que se encuentran en primera medida el respeto por los Derechos Humanos, seguido por el respeto y la conservación del Medio Ambiente, fomento de estándares laborales, y finalmente la lucha contra la corrupción (http://www.pactoglobal-colombia.org/quees.html).
Lo anterior implica que aunque es un pacto de carácter internacional, este no es vinculante jurídicamente para los Estados o miembros que hacen parte del mismo. Es voluntario y si bien hay algunos instrumentos para adelantarla, cada compañía, organización o Estado es libre de seguir el instrumento que considere más pertinente para su organización.
Sin embargo, al no poseer un carácter vinculante legalmente, grandes son los avances que se han realizado en la temática de RSE, como por ejemplo en la coyuntura de la Unión Europea se creó el Libro Verde por medio del cual se pretendía promover la RSE y sobre todo aumentar los procesos éticos y transparentes de las iniciativas de RS realizadas. Y por otro lado en Alemania, a través de una página web, se informa a la sociedad acerca de las prácticas llevadas a cabo por las empresas en materia de RS.
De otro lado, el gobierno también actúa dentro del marco de la RS, generando respuestas para los ciudadanos a las necesidades y problemas que se han puesto en la agenda política, esto implica que si los gobernantes responden efectivamente a estas necesidades a través de la creación de políticas públicas positivas, el gobierno de turno comienza a tener altos índices de confiabilidad y legitimidad entre el electorado. Lo cual a su vez puede generar efectos positivos y negativos según el cumplimiento de los 4 objetivos anteriormente mencionados, y en esta realización se puede ver el análisis de los dos efectos; debido a que sí hay una buena implementación de las políticas, el gobierno logrará tener esa legitimidad que necesita ante la población, de lo contrario surgirá un sentimiento de desconfianza e inestabilidad política que se empezara a generar desde la sociedad civil.
Ahora bien, en el contexto colombiano, existen avances e iniciativas que son aportadas desde las OSC en materia de RSE como por ejemplo el de Confecamaras, el cual pretende incentivar la ejecución de programas de RS en las medianas y pequeñas empresas; otra iniciativa surge desde la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) la cual se encuentra inscrita en el Global Compact; diferentes empresas privadas realizan proyectos de RSE encaminados a cumplir los objetivos del Pacto Mundial como por ejemplo mediante la creación de fundaciones. Y otro ejemplo se puede encontrar en la iniciativa de Confecoop, la cual mediante la integración cooperativa, promueve el desarrollo sostenible del país incidiendo en la elaboración y conducción de políticas públicas basadas en valores como el humanismo, transparencia, calidad, entre otros.
De este modo al igual que las empresas y el Estado las OSC tienen como objetivo de RS, parafraseando a José Ernesto Ramírez y a Juan Carlos Seguro, comprometerse desde dos ópticas, la primera generando espacios de discusión acerca de sus necesidades o problemas sociales desde su voluntariado, y segundo forjando la responsabilidad normativa y moral bajo el proceso de rendición de cuentas, teniendo en cuenta que son “causantes y receptores de impactos negativos y positivos” (José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Segura, 2005. “Las perspectivas de las organizaciones sociales para cambiar el actual panorama instrumental de la responsabilidad social empresarial en Colombia”; en OPERA, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, pp. 117).
En los párrafos anteriores se distinguió el accionar de los actores como el Estado, la sociedad civil y las empresas en materia de RS bajo un esquema voluntario, basadas en los principios del Pacto Mundial. Ahora se abordará el marco normativo que se desarrolla bajo el concepto de accountability, y para esto siguiendo la línea del contexto colombiano, se tiene como antecedente reciente que en el año de 2007 se realizó un proyecto de ley impulsado por el partido político MIRA con el objetivo de “hacer obligatoria para las empresas la publicación de informes anuales de RS”.
 Lo que implica que se haga legal el proceso de accountability de RS, se refiere a la manera de cómo los 3 actores que hemos venido trabajando se vinculan jurídicamente a un proceso de rendición de cuentas de las prácticas que se generan en dentro del marco de la responsabilidad social, dando a conocer a los ciudadanos en general “los impactos ambientales, sociales, económicos y financieros de las actividades de las compañías, así como de las políticas laborales y las políticas en materia de RSE” (Alejandro Pulido y Pedro Ramiro. “La responsabilidad social corporativa de las multinacionales españolas en Colombia”, en AGO.USB, Vol 10, No. 1, Medellín, pp. 123). Esto con el fin de obtener información veraz y efectiva de los proyectos de RS que son emprendidos por las diferentes empresas nacionales o multinacionales, por el Estado o por la sociedad civil.
Es así como se puede decir que las acciones que se deberían considerar y llevar a cabo para generar un eficaz proceso de accountability tienen en primera medida que responder a las necesidades y problemas sociales que se enfrentan en la sociedad, haciendo un análisis efectivo de la coyuntura del país, es decir tomando en cuenta aquellos problemas sociales que tienen arraigos antiguos y aquellos problemas sociales que se han desatado como consecuencia de una nueva era. Por otro lado, la respuesta a dichos problemas sociales se puede hacer mediante un trabajo de RS que involucra a las empresas continuando con los procesos mínimos relacionados con la ley y avanzando en otros que no necesariamente tienen que ser legales pero que sí apuntan a las metas del Pacto Mundial; de igual forma las OSC, EL Estado y la sociedad civil en general tienen que actuar en este marco generando bases o principios con el fin de que la defensa de sus intereses y libertades sean adquiridas como un plus en el desarrollo de las prácticas empresariales de RS. Por esto, es indiscutible la idea de que el Estado colombiano genere una vinculación legal a las empresas para que estas hagan efectivo el proceso de rendición de cuentas a la ciudadanía.
Haciendo énfasis en la actuación de la sociedad civil en materia de la RS, es importante tener en cuenta el argumento de José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Guerra, quienes dicen que: “el aceleramiento de la modernización, acumula cada día nuevas exigencias a la ciudadanía y sus organizaciones, presión que sin duda coloca a esa sociedad civil ante la responsabilidad social de asumir los gastos y retos del presente, incluso sin haber terminado de resolver los estructurales”. (José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Segura, 2005. “Las perspectivas de las organizaciones sociales para cambiar el actual panorama instrumental de la responsabilidad social empresarial en Colombia”; en OPERA, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, pp. 108).
Como resultado de lo anteriormente expuesto, las OSC plantean la idea de apropiarse de sus objetivos que vendrían siendo los mismos del Pacto Mundial, a razón de conseguir una mejor actuación de las empresas en el momento de desarrollar los proyectos de RSE. Respecto a lo anteriormente planteado, es importante debatir acerca de: ¿cómo las OSC trabajan conjuntamente por el mejoramiento de las RSE?

BIBLIOGRAFIA:

Alejandro Pulido y Pedro Ramiro. “La responsabilidad social corporativa de las multinacionales españolas en Colombia”, en AGO.USB, Vol 10, No. 1, Medellín, pp. 107-134

José Ernesto Ramírez y Juan Carlos Segura, 2005. “Las perspectivas de las organizaciones sociales para cambiar el actual panorama instrumental de la responsabilidad social empresarial en Colombia”; en OPERA, No. 5, Universidad Externado de Colombia, Bogotá, pp. 97-119

Rafael A. Araque Padilla y María José Montero Simo. “La preocupación de la sociedad por la actuación empresarial” capítulo I en: “La responsabilidad social de la empresa a debate”. Icaria editorial, Barcelona, 2006.

Jorge Hernán Cárdenas. “La responsabilidad social empresarial en el contexto colombiano”. En: “La responsabilidad social empresarial como generadora de valor”. Centro colombiano de Responsabilidad empresarial. Fundación Codepsa. Bogotá, 2005.

domingo, 6 de mayo de 2012

Sociedad Civil, un acercamiento a la Paz


Por: Laura Juliana López
La paz en Colombia, ha sido un objetivo en común de los diferentes gobiernos desde los años 60 y un anhelo de la ciudadanía. El conflicto armado colombiano ha afectado a la población con desplazamientos forzados, muertes, atentados, entre otros actos. Hasta ahora se han realizado esfuerzos militares y procesos de negociación gubernamental, pero el conflicto persiste.
Algunas Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) se han preocupado por consolidar la paz en Colombia y han buscado el apoyo de organizaciones internacionales para mediar en los procesos de negociación. En términos concretos la Sociedad Civil Global busca una solución pacífica del conflicto armado. Esto es una negociación política. Por ello cabe preguntarse: ¿qué relevancia tienen las acciones de la Sociedad Civil para conseguir la paz en los procesos de negociación con los grupos insurgentes?
Aquí se sostiene que la sociedad civil colombiana ha participado con altibajos en los procesos de construcción de la paz. Ha logrado la atención de los gobiernos, de los grupos insurgentes y, en general, de la población colombiana. No obstante, las coyunturas políticas y sociales en el país han sido un factor determinante para limitar o permitir la participación de la sociedad civil. Por ejemplo, en la década del noventa, el presidente Gaviria declaró la guerra integral a los grupos irregulares y, la sociedad civil propuso la paz integral en contraposición a dicha iniciativa que prohibía cualquier mediación o diálogo entre los grupos de la sociedad civil y los grupos insurgentes. Esta propuesta fue acogida por algunos grupos guerrilleros que decidieron invitar a la sociedad civil a participar en las negociaciones de paz. En realidad, ello representó un gran paso, al involucrar a más actores en el proceso y considerar una negociación, pero no rindió frutos de largo plazo.
Por otro lado, como resultado de una iniciativa ciudadana, denominada el “grupo de garantes” que buscaba avanzar en los diálogos de paz con el gobierno, el entonces presidente Álvaro Uribe autorizó, en septiembre del 2005, la salida de la cárcel del líder guerrillero Francisco Galán. Se adelantaron algunos acercamientos y el diálogo (en el que participaron: Comisión de paz de la iglesia, mandatarios regionales, Comisión de conciliación, sindicalistas, entre otros), que tuvo lugar en Colombia y Cuba, posibilitó discusiones en materia de obstáculos percibidos por las partes, la lucha conjunta contra el narcotráfico como factor que puede entorpecer los procesos de diálogo y, se programaron algunas reuniones posteriores. Este acontecimiento deja en evidencia, que las organizaciones de la sociedad civil tienen la capacidad para conectar a las partes para que estas lleguen a establecer mesas de negociación y discusión.
En aquella ocasión se adelantó una negociación integrativa, donde cada una de las partes tuvo que hacer algunas concesiones para obtener beneficios futuros en aras de una salida negociada del conflicto. Algunos frentes guerrilleros se desmovilizaron, otros han hecho intercambios humanitarios y se posibilitó la reinserción civil de los desmovilizados guerrilleros. Hoy diferentes organizaciones de la sociedad civil colombiana siguen trabajando en la búsqueda de la paz como propósito nacional a pesar de no tener una participación directa.
Es importante que las organizaciones de la sociedad civil colombiana evalúen sus capacidades y consideren nuevas fórmulas para participar en la búsqueda de la paz, pues por ahora el Estado las mantiene al margen de procesos directos. No obstante, ellas han sido exitosas no solo en acciones humanitarias para sopesar los efectos devastadores del conflicto sino que también han logrado introducir temas en la agenda socio-política. Hoy, para toda la sociedad es más evidente que la búsqueda de la paz, es un problema que nos concierne a todos los colombianos y por ello algunas fundaciones empresariales ya se encuentran trabajando en la mitigación de causas y otros grupos de la sociedad civil adelantan trabajo de advocacy y tejen redes transnacionales con el mismo propósito. Los estudios de cuan rentable puede ser la paz, son foco de interés para agentes como en Banco Mundial, que dedica inmensos recursos para desarrollar proyectos en este sentido. Recientemente estuvo en Colombia, el Secretario General de la ONU, como muestra del interés mundial por encontrar salidas para solucionar el conflicto interno colombiano.
Bibliografía:
·         Carlos Fernández, Mauricio García y Fernando Sarmiento, Movilización por la Paz en Colombia, Controversia Número 49.
·         Jean L. Cohen y Andrew Arato. Los Movimientos Sociales y la Sociedad Civil
·         Jesús Antonio Bejarano. Sociedad Civil, cooperación y movilización por la paz en Colombia.
·         La sociedad Civil: poder para trabajar por la paz. Consultado en: http://www.worldvolunteerweb.org/browse/countries/colombia/doc/la-sociedad-civil-poder.html
·         Robert O´Brien Los organismos Económicos Internacionales y la Sociedad Civil Global.
·         Willam Ortiz, Sobre la paz y los diálogos. Consideraciones sobre el papel de la sociedad civil.